Por Alonso Rosales
El Pentágono confirmó este sábado la muerte de dos soldados estadounidenses y un civil que actuaba como intérprete durante un operativo antiterrorista en Siria, cerca de la zona de Palmira. El ataque fue atribuido al grupo Estado Islámico (ISIS).
De acuerdo con Sean Parnell, portavoz del Pentágono, otras tres personas resultaron heridas en el incidente. Posteriormente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que se trató de un ataque directo de ISIS contra fuerzas estadounidenses y aseguró que los militares heridos “se encuentran bien”.
“Lamentamos la pérdida de tres grandes patriotas en Siria. Este fue un ataque de ISIS contra Estados Unidos y contra Siria. Habrá serias represalias”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. El mandatario agregó que el presidente interino sirio, Ahmed al-Sharaa, está “muy enojado y perturbado” por el atentado.
La agencia estatal siria SANA informó que dos miembros de las fuerzas de seguridad de Siria también resultaron heridos durante el ataque. Por su parte, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, afirmó que el responsable del atentado “fue abatido por fuerzas aliadas”.
El ataque ocurrió en una zona que no está completamente bajo control del Gobierno sirio, según una fuente del Pentágono citada por NBC News. Actualmente, se estima que unos 2,000 militares estadounidenses permanecen desplegados en Siria, principalmente para combatir a ISIS y evitar que el grupo aproveche la frágil situación política tras la caída del régimen de Bashar al Assad.
Aunque ISIS había sido debilitado en los últimos años, desde noviembre pasado ha retomado ataques en distintas regiones del país. Las autoridades estadounidenses han intensificado sus operaciones para frenar un posible resurgimiento del grupo extremista en medio de la inestabilidad que aún vive Siria tras casi 14 años de guerra civil.