Sequía golpea al agro salvadoreño: reportan pérdidas de 15,000 manzanas de maíz y 3,000 de frijol

Por Redacción ContraPunto

La falta de lluvias y las altas temperaturas también afectan a la ganadería, mientras productores reclaman mayor inversión en sistemas de riego para garantizar la seguridad alimentaria.

La sequía asociada al fenómeno de El Niño ha provocado importantes pérdidas en la producción agrícola de El Salvador, con daños estimados en hasta 15,000 manzanas de maíz y alrededor de 3,000 de frijol, según cifras de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena.

Mateo Rendón, coordinador nacional de la organización, expuso los datos durante una entrevista en Radio YSKL este viernes 23 de octubre. Según explicó, las consecuencias de la falta de lluvias han sido especialmente graves en la zona oriental del país, donde varios días consecutivos de sequía y las altas temperaturas afectaron los cultivos de granos básicos.

El impacto no se limita a la agricultura. La ganadería también enfrenta dificultades por la escasez de pasto, el encarecimiento de los alimentos para los animales y la reducción de la producción de leche y carne.

Ganaderos venden reses para salvar el resto del ganado

Foto: Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Los productores pecuarios, principalmente de los departamentos de La Unión y Morazán, han tenido que buscar forraje en otras zonas del territorio nacional para alimentar a sus animales.

Rendón relató que algunos ganaderos se vieron obligados a vender parte de sus reses para evitar la muerte de los ejemplares restantes, una medida que refleja la presión económica que enfrentan las familias dedicadas a esta actividad.

“Hubo compañeros ganaderos que tenían sus 10, 15 animales y lo que hicieron fue vender cinco para mantener 10”, explicó el coordinador de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena.

La situación evidencia la vulnerabilidad de los pequeños productores ante los fenómenos climáticos extremos, especialmente cuando dependen de las lluvias para mantener sus cultivos y garantizar el alimento del ganado.

Las cosechas de invierno amortiguan el impacto

A pesar de las pérdidas reportadas, las cosechas obtenidas en zonas donde las precipitaciones fueron más regulares contribuyeron a reducir el riesgo de un desabastecimiento mayor de granos básicos.

De acuerdo con Rendón, se cultivaron aproximadamente 150,000 manzanas de maíz y cerca de 20,000 manzanas de frijol. Estas áreas de producción ayudaron a compensar parcialmente los efectos de la sequía y a contener una presión adicional sobre los precios de ambos alimentos.

Sin embargo, el panorama continúa condicionado por el comportamiento de las lluvias y la capacidad de recuperación de las parcelas afectadas. Las pérdidas agrícolas representan un desafío para los productores y mantienen la atención sobre la disponibilidad futura de alimentos básicos para la población salvadoreña.

El riego, una alternativa para reducir la vulnerabilidad climática

Ante la recurrencia de los períodos secos, la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena plantea la necesidad de reducir la dependencia de las precipitaciones mediante la ampliación de los sistemas de riego.

Rendón sostuvo que cultivar entre 60,000 y 70,000 manzanas con riego permitiría fortalecer la producción de maíz, frijol y hortalizas, al ofrecer mayor capacidad para enfrentar períodos de escasez de lluvia.

Además, estimó que existen unas 10,000 manzanas aptas para el riego que actualmente permanecen sin cultivar.

La propuesta coloca sobre la mesa el desafío de ampliar la infraestructura hídrica para el sector agrícola, facilitar el acceso de los pequeños productores a tecnologías de riego y promover medidas que permitan sostener la producción incluso durante condiciones climáticas adversas.

La inversión en estos sistemas podría contribuir a disminuir las pérdidas, estabilizar los ciclos de cultivo y fortalecer la capacidad de respuesta del sector agropecuario ante futuras sequías.

Lluvias tardías podrían favorecer las próximas cosechas

En relación con las próximas cosechas, Rendón señaló que las lluvias tardías registradas en la zona oriental podrían beneficiar la producción de maíz, frijol y maicillo, siempre que las precipitaciones se mantengan durante las siguientes semanas.

La recuperación dependerá de la continuidad de las lluvias y de las condiciones particulares de cada cultivo y zona productiva. Por ello, los productores deberán evaluar el estado de sus parcelas y las posibilidades de recuperar parte de la producción afectada.

Productores pueden solicitar asistencia técnica

Los agricultores que hayan sufrido pérdidas pueden reportar sus casos y solicitar asistencia técnica a través de Agroconecta, mediante la línea telefónica 912, que canaliza las solicitudes hacia las agencias del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA).

La atención técnica puede contribuir a evaluar los daños y orientar a los productores sobre las medidas disponibles para afrontar las consecuencias de la sequía.

Las pérdidas reportadas vuelven a poner en evidencia la importancia de fortalecer la capacidad de adaptación del agro salvadoreño. Para los productores, el desafío inmediato consiste en recuperar las áreas afectadas y proteger el ganado; a más largo plazo, el reto es avanzar hacia un modelo agrícola menos dependiente de las lluvias y con mayores herramientas para enfrentar el cambio en las condiciones climáticas.