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Por Alonso Rosales
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia afirmó que Reino Unido y Francia habrían evaluado la posibilidad de transferir componentes de armas nucleares a Ucrania, una acción que, según Moscú, representaría una grave violación de los principios del Tratado de No Proliferación Nuclear.
La acusación fue presentada por el diplomático ruso Andréi Beloúsov durante la Conferencia del TNP, donde aseguró que “ciertas fuerzas en Londres y París” contemplaban seriamente esta medida. El funcionario calificó la supuesta iniciativa como “escandalosa y absolutamente inaceptable”, subrayando que traspasa “todos los límites imaginables”.
Desde Moscú se sostiene que un eventual suministro de este tipo de componentes socavaría directamente los fundamentos del sistema internacional de no proliferación nuclear, diseñado para evitar la expansión de armamento atómico a nivel global.
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión por el conflicto entre Rusia y Ucrania. Según el Servicio de Inteligencia Exterior ruso, las potencias occidentales serían conscientes de las dificultades de Kiev para lograr una victoria militar decisiva, lo que las llevaría a considerar alternativas estratégicas más agresivas.
El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió recientemente que los adversarios de Moscú podrían recurrir a medidas extremas, incluyendo el uso o la transferencia de capacidades nucleares. En la misma línea, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, alertó que Europa Occidental podría convertirse en víctima de un eventual “chantaje nuclear”.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha señalado que su país aceptaría armamento nuclear si le fuera ofrecido, argumentando que Ucrania necesita garantías de seguridad comparables a las de una potencia nuclear frente a Rusia.
Hasta el momento, ni Londres ni París han confirmado públicamente estas acusaciones, que añaden un nuevo nivel de tensión al escenario geopolítico internacional.