Redacción ContraPunto
Las remesas familiares enviadas por los salvadoreños en el exterior alcanzaron los $5,060.5 millones durante el primer semestre de 2026, un crecimiento interanual del 4.5 %, según datos del Banco Central de Reserva (BCR). La cifra representa un incremento de $219.2 millones en comparación con los $4,841.4 millones recibidos en el mismo período de 2025.
Solo en junio ingresaron $865.4 millones, consolidando a las remesas como uno de los principales pilares de la economía salvadoreña, al representar más del 20 % del Producto Interno Bruto (PIB) y beneficiar aproximadamente a uno de cada cuatro hogares del país.
No obstante, el ritmo de crecimiento continúa moderándose. Mientras que en el primer semestre de 2025 las remesas crecían a una tasa cercana al 18 %, durante 2026 el aumento fue de 4.5 %. Analistas atribuyen la fuerte expansión registrada el año anterior al envío extraordinario de dinero por parte de salvadoreños residentes en Estados Unidos ante la incertidumbre generada por las políticas migratorias implementadas tras el regreso de Donald Trump a la presidencia.
Aunque el Banco Central de Reserva no publica un desglose oficial por estado, diversos estudios del Ministerio de Relaciones Exteriores, del Migration Policy Institute y del Censo de Estados Unidos indican que la mayor parte de las remesas proviene de estados con una importante concentración de población salvadoreña, entre ellos:
En conjunto, estos estados concentran la mayor comunidad de salvadoreños residentes en Estados Unidos y generan la mayor parte de los envíos familiares hacia El Salvador.
Economistas coinciden en que las remesas tienen tres grandes destinos dentro de la economía familiar:
Luis Membreño, economista y analista financiero, ha señalado en diversas ocasiones que las remesas continúan siendo el principal soporte del consumo interno y han permitido mantener el dinamismo económico del país. Sin embargo, advierte que una dependencia excesiva de estos ingresos vuelve vulnerable a la economía salvadoreña frente a cambios en el mercado laboral o en las políticas migratorias de Estados Unidos.
Por su parte, Carlos Acevedo, expresidente del Banco Central de Reserva y economista, sostiene que las remesas han sido fundamentales para reducir los niveles de pobreza y sostener el ingreso de miles de familias. No obstante, considera que el reto del país consiste en transformar una mayor proporción de estos recursos en inversión productiva que genere empleo y crecimiento económico de largo plazo.
De acuerdo con el BCR, Estados Unidos envió $4,670.8 millones, equivalentes al 92 % del total de remesas recibidas por El Salvador entre enero y junio, con un crecimiento anual de 4.3 %.
El promedio por remesa se ubicó en $363.7 al cierre de junio.
A nivel territorial, el distrito de San Salvador continúa siendo el principal receptor de remesas con $459.5 millones, seguido por San Miguel, que recibió $295.7 millones durante el primer semestre de 2026.