La iniciativa impulsada por el Museo de la Palabra y la Imagen, MUPI, desarrolla procesos educativos, culturales y comunitarios dirigidos a niñez y juventudes en distintos territorios del país.
Zarko Pinkas |
La iniciativa impulsada por el Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), desarrolla procesos educativos, culturales y comunitarios dirigidos a niñez y juventudes en distintos territorios del país.
El Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) continúa desarrollando el “Proyecto PAZ. Memoria, Cultura y Comunidad”, una iniciativa orientada a la prevención de la violencia y al fortalecimiento de la convivencia pacífica entre niñas, niños, adolescentes y juventudes salvadoreñas.
El proyecto, respaldado por las agencias cooperantes Terre des Hommes Alemania y BMZ, ha impulsado procesos educativos, artísticos y de memoria histórica en centros escolares públicos del área metropolitana de San Salvador, así como en comunidades de Chalatenango y Cabañas.
Actualmente, el equipo pedagógico se prepara para la etapa de evaluación de impacto y cierre formal de los Talleres Creativos implementados en seis centros educativos públicos de San Salvador y dos escuelas de Chalatenango, tras varios meses de trabajo territorial continuo.
Las jornadas han incluido actividades educativas, dinámicas culturales y procesos formativos diarios, además de sesiones sabatinas desarrolladas directamente en las comunidades participantes.
El Proyecto PAZ ha sido coordinado por Claudia Anay García junto a los educadores Javier Rogel y Laura García, quienes han trabajado en la facilitación educativa, el diseño metodológico y el abordaje de temas vinculados a memoria histórica, derechos humanos, convivencia y fortalecimiento del entorno familiar.
De forma paralela, distintos artistas y profesionales salvadoreños han desarrollado talleres creativos extracurriculares especializados enfocados en expresión artística y prevención social.
Entre ellos destacan Libertad Cuéllar, Joaquín Ramos y Sergio Artiga en el área de batucada; Óscar Panameño en serigrafía; Elena Duarte en guitarra; y Sofía Artiga en dibujo y pintura.
La propuesta busca utilizar el arte y la cultura como herramientas de cohesión social, convivencia y construcción de espacios seguros para las juventudes, especialmente en territorios históricamente marcados por exclusión social y violencia.
El proyecto también ha incorporado jornadas de sensibilización y acompañamiento dirigidas a madres, padres y personas cuidadoras, con el objetivo de fortalecer redes comunitarias de apoyo afectivo y convivencia.
En esta etapa de cierre de 2026, el Proyecto PAZ busca dejar capacidades instaladas y experiencias formativas sostenibles en comunidades educativas de municipios como Tonacatepeque, Ilopango, Soyapango y Apopa, así como en Las Vueltas y Guancora, en Chalatenango.
A través de memoria histórica, arte comunitario y educación cultural, la iniciativa intenta ampliar el acceso de niñas, niños y juventudes a espacios de formación y prevención social en comunidades donde históricamente han existido limitaciones de acceso a este tipo de procesos educativos y culturales.