“Óscar Deras, Memorias del Exilio” llega a Ataco

Por Redacción ContraPunto

La exposición reúne obras en diversas técnicas y formatos —óleos, grabados, tinta china y cera— que dan cuenta de la evolución plástica de Deras y de su capacidad para transformar la experiencia del exilio en un lenguaje visual íntimo y contundente. Tras permanecer desde octubre en la sede del MUPI en San Salvador, la muestra inicia ahora un nuevo recorrido territorial, acercando al occidente del país una obra profundamente marcada por la historia reciente de El Salvador.

Óscar Deras nació en 1952 en el Barrio Belén de San Salvador. Desde muy joven manifestó inclinación por el dibujo, al tiempo que aprendía oficios como la joyería, la relojería y la impresión, saberes que más adelante influirían en la precisión técnica de su trabajo artístico. En 1977 ingresó como aprendiz al taller del maestro Camilo Minero, donde combinó la práctica con estudios de historia del arte, consolidando una formación que articulaba sensibilidad social y rigor plástico.

Un año después, en 1978, su obra fue incorporada a la Colección Nacional tras participar en una exposición colectiva, hecho que marcó un temprano reconocimiento a su talento. Sin embargo, el estallido de la guerra civil en 1980 interrumpió su proceso formativo y lo obligó a salir del país. El exilio lo llevó primero a México, donde estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas en Xochimilco y realizó exposiciones en distintas instituciones culturales.

En 1984 emigró a Canadá, país en el que ha desarrollado la mayor parte de su producción artística y donde reside actualmente. Desde allí, Deras ha construido una obra atravesada por la memoria, la migración y la persistencia de los vínculos con la tierra natal. Su trabajo, lejos de diluirse en la distancia, reafirma una identidad que se nutre tanto de la experiencia salvadoreña como de los contextos que lo acogieron.

La llegada de “Memorias del Exilio” a Ataco no solo descentraliza el acceso al arte contemporáneo salvadoreño, sino que también propicia un encuentro entre comunidad y memoria histórica. El espacio cultural Raíces y Senderos, ubicado en la Avenida Central Sur Emilia Aguilera y 4a Calle Poniente, Barrio El Centro, en Concepción de Ataco, Ahuachapán, se convierte así en un punto de convergencia para reflexionar sobre las huellas del exilio en la creación artística.

Con esta retrospectiva, el MUPI reafirma su compromiso con la preservación y difusión de la memoria cultural del país, mientras rinde homenaje a un creador cuya trayectoria testimonia la resiliencia del arte frente a la adversidad. En cada trazo y cada textura de Óscar Deras se revela no solo la historia de un artista, sino también la de una generación marcada por la ruptura y la reconstrucción desde la distancia.