Por Alonso Rosales
Un total de 32 ciudadanos cubanos perdieron la vida como resultado del ataque militar perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, ocurrido en la madrugada del 3 de enero de 2026, según confirmaron fuentes oficiales.
Los fallecidos cumplían misiones de seguridad y defensa en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del Ministerio del Interior de Cuba, a solicitud de instituciones homólogas venezolanas, en el marco de los acuerdos de cooperación bilateral vigentes entre ambos países.
De acuerdo con la información divulgada, los cubanos murieron en acciones combativas directas contra las fuerzas atacantes o como consecuencia de bombardeos a instalaciones estratégicas, tras oponer una resistencia que fue calificada como “férrea y heroica” por las autoridades.
Una vez confirmada la identidad de las víctimas, sus familiares fueron informados oficialmente y recibieron las condolencias y el respaldo del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana, así como del primer secretario del Comité Central del Partido Comunista y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto a las jefaturas de los organismos implicados.
El Gobierno cubano calificó el hecho como un nuevo acto de agresión y terrorismo de Estado, y destacó que los combatientes caídos “honraron con su conducta el espíritu solidario del pueblo cubano y el compromiso internacionalista de la Revolución”.
Asimismo, se informó que el Gobierno Revolucionario organizará actos oficiales para rendir homenaje y tributo póstumo a los fallecidos.