El CBGB ya no existe, pero su espíritu vuelve a Brooklyn este sábado 26 de septiembre con un cartel que reúne a Patti Smith, Morrissey, Interpol, Sex Pistols, Bikini Kill y otras figuras fundamentales del punk y el rock alternativo. Para Patti Smith, el regreso tiene una resonancia especial: fue ella quien ofreció el último concierto del legendario club en 2006.
Zarko Pinkas |
El CBGB ya no existe, pero su espíritu vuelve a Brooklyn este sábado 26 de septiembre con un cartel que reúne a Patti Smith, Morrissey, Interpol, Sex Pistols, Bikini Kill y otras figuras fundamentales del punk y el rock alternativo. Para Patti Smith, el regreso tiene una resonancia especial: fue ella quien ofreció el último concierto del legendario club en 2006.
Hay lugares que desaparecen físicamente, pero que continúan existiendo en la memoria de la música. El CBGB es uno de ellos. El pequeño club neoyorquino que abrió sus puertas en 1973 y terminó convirtiéndose en uno de los espacios fundamentales para el nacimiento del punk y el rock alternativo cerró definitivamente en 2006. Veinte años después, su nombre vuelve a convocar a algunas de las figuras que representan distintas generaciones de aquella historia.
Este sábado 26 de septiembre, el CBGB Festival 2026 ocupará Under the K Bridge Park, en Brooklyn, con un cartel encabezado por Morrissey, Patti Smith e Interpol, además de Sex Pistols —con Steve Jones, Paul Cook y Glen Matlock junto a Frank Carter—, Bikini Kill, Buzzcocks, Agnostic Front, Circle Jerks, Mannequin Pussy, Militarie Gun y otros artistas. La organización presenta el encuentro como una celebración del legado subterráneo de Nueva York y de la continuidad de una tradición musical que comenzó hace más de cinco décadas.
No se trata, sin embargo, de un concierto conjunto de Morrissey y Patti Smith. Ambos forman parte del mismo festival y representan dos momentos distintos de la historia del rock. Precisamente ahí está uno de los mayores atractivos simbólicos del encuentro: Patti Smith pertenece a la generación que ayudó a construir la escena que convirtió al CBGB en un lugar mítico, mientras Morrissey llegó después, desde Manchester, con The Smiths y posteriormente con una carrera solista que lo convirtió en una de las voces más reconocibles del rock británico.
La presencia de Smith tiene una dimensión especialmente significativa. El 15 de octubre de 2006, Patti Smith ofreció el último concierto del CBGB antes del cierre definitivo del club. Aquella noche, acompañada por su banda y con la participación de músicos invitados, Smith convirtió la despedida en una suerte de ceremonia para una época de la música neoyorquina. El local que había sido escenario de artistas como Ramones, Television, Blondie y Talking Heads dejó entonces de funcionar como club.
Ahora, Smith vuelve a aparecer bajo el nombre de CBGB, aunque en un contexto completamente diferente. El festival no reproduce literalmente aquel pequeño escenario de Bowery Street, sino que traslada su memoria a un espacio abierto de Brooklyn. La organización ha anunciado incluso instalaciones relacionadas con el club original, incluyendo elementos y objetos vinculados a su historia.
Patti Smith no necesita presentar credenciales para formar parte de esta celebración. Su nombre está ligado de manera directa a la escena que convirtió al CBGB en uno de los lugares fundamentales de la música estadounidense de los años setenta.
Pero Smith tampoco llega al festival únicamente como una figura histórica. Su obra continúa formando parte del repertorio vivo del rock. Canciones como “Because the Night” siguen conectando a distintas generaciones con aquella época, mientras su presencia escénica conserva una fuerza que trasciende la nostalgia.
Su regreso bajo el nombre de CBGB adquiere así un significado particular: la artista que estuvo en el último capítulo del club vuelve a formar parte de una celebración que intenta mantener vivo aquello que aquel espacio representó.
La presencia de Morrissey introduce otra dimensión. El cantante británico no pertenece a la generación fundacional del CBGB, pero su trayectoria está profundamente relacionada con la transformación que experimentó el rock alternativo después de la explosión punk.
Con The Smiths, Morrissey se convirtió durante los años ochenta en una figura central de la música británica y posteriormente desarrolló una extensa carrera solista. En 2026 regresó con “Make-Up Is a Lie”, su decimocuarto álbum de estudio como solista, y emprendió una nueva gira estadounidense.
El nuevo disco llegó después de un período de seis años sin un álbum de estudio y marcó además su regreso a Sire Records. Su actual recorrido por Estados Unidos coloca nuevamente al cantante frente a públicos que han seguido tanto su etapa con The Smiths como su carrera posterior.
Su participación en el CBGB Festival ocurre, por tanto, en un momento de actividad renovada para el cantante. El festival será una de las paradas más singulares de su actual recorrido estadounidense.
El cartel de este año parece construido alrededor de una idea sencilla: mostrar que el sonido que alguna vez se concentró en un pequeño club de Nueva York terminó extendiéndose durante décadas y generando nuevas generaciones de músicos.
Junto a Smith y Morrissey estarán Interpol, banda neoyorquina que pertenece a una generación posterior; Bikini Kill, fundamental para la escena riot grrrl; Buzzcocks, representantes esenciales del punk británico; Agnostic Front y Circle Jerks, vinculados al hardcore estadounidense; y los integrantes de Sex Pistols que actuarán junto a Frank Carter. También participará un homenaje a Ramones encabezado por Carrie Brownstein y Corin Tucker, de Sleater-Kinney, junto a Fred Armisen.
Es, en consecuencia, un cartel que no pretende reconstruir exactamente el CBGB original. Más bien intenta demostrar cuánto se expandió su influencia.
El festival comenzó en 2025, cuando se celebró la primera edición para conmemorar el legado del histórico club. Para 2026, la organización amplió la propuesta y volvió a reunir artistas vinculados tanto al punk original como a sus posteriores derivaciones.
El escenario ya no será aquel pequeño local de Manhattan. Será Under the K Bridge Park, un espacio de Brooklyn situado bajo el puente Kosciuszko. El programa comenzará durante la tarde del sábado y se extenderá con actuaciones en dos escenarios.
Pero la verdadera protagonista será la memoria.
Porque el CBGB no fue solamente un club. Fue un punto de encuentro para una generación que transformó la relación entre música, ciudad, juventud y cultura. Allí, en un espacio pequeño y aparentemente marginal, comenzaron algunas de las historias que terminarían modificando la música popular estadounidense.
Este sábado, Patti Smith volverá a estar vinculada al nombre de aquel lugar. Morrissey llegará desde otra geografía y otra generación. Entre ambos, separados por años, continentes y escenas musicales diferentes, existe una misma conexión: la idea de que el rock puede convertirse en una forma de identidad cultural.
El CBGB desapareció hace veinte años. Su escenario ya no está en Bowery Street. Pero este sábado, en Brooklyn, su nombre volverá a sonar.