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Francia registró temperaturas superiores a los 40 °C; Alemania alcanzó 41,7 °C y el Reino Unido superó los 37 °C durante el episodio extremo de finales de junio.
Por Alonso Rosales
Europa enfrenta las consecuencias de una de las olas de calor más intensas y tempranas de las últimas décadas. Datos preliminares de organismos de salud pública y monitoreo epidemiológico indican que el episodio de calor extremo registrado entre finales de junio e inicios de julio de 2026 pudo haber provocado más de 10.000 muertes adicionales en el continente, afectando principalmente a adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Las cifras recopiladas por el sistema europeo de vigilancia de mortalidad EuroMOMO muestran un exceso de mortalidad de 14.260 personas durante la semana del 22 al 28 de junio, un incremento que los especialistas atribuyen principalmente a las temperaturas excepcionalmente elevadas registradas en gran parte de Europa.
El fenómeno ha desencadenado además incendios forestales de gran magnitud en España y Francia, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que Europa podría afrontar nuevas semanas con temperaturas potencialmente más letales durante el verano.
Muertes estimadas por país
Las cifras disponibles hasta el momento reflejan el fuerte impacto humano del calor extremo:
| País | Muertes relacionadas con el calor* | Temperatura máxima registrada |
| Alemania | 6.830 | 41,7 °C |
| Reino Unido | 2.700 | Más de 37 °C |
| Francia | Al menos 2.000 (exceso de mortalidad en una semana) | Más de 40 °C |
| Otros países europeos | Continúan bajo evaluación | Entre 38 °C y 44 °C en diversas regiones |
*Las cifras corresponden a estimaciones preliminares de autoridades sanitarias y sistemas de vigilancia epidemiológica.
Francia, uno de los países más afectados
Francia experimentó los días más calurosos de su historia reciente entre el 24 y el 25 de junio. Más del 40 % del territorio francés registró temperaturas superiores a los 40 grados Celsius, según el servicio meteorológico nacional.
La región de Île-de-France, donde se ubica París, reportó 2.850 fallecimientos en apenas una semana, aproximadamente el doble del promedio habitual para ese período.
Alemania registra el mayor número de víctimas
El Instituto Robert Koch informó que 6.830 personas fallecieron por causas relacionadas con el calor entre enero y comienzos de julio, siendo la mayoría adultos mayores de 65 años.
El país alcanzó un récord de 41,7 °C, una temperatura considerada extraordinaria para Europa Central.
Reino Unido rompe registros históricos
La agencia meteorológica Met Office estima que alrededor de 2.700 personas murieron debido al calor entre mayo y junio, especialmente durante la última semana de junio.
Las temperaturas superiores a 37 °C representaron un hecho inusual para el clima británico y pusieron bajo fuerte presión al sistema sanitario.
La OMS advierte sobre una amenaza creciente
La Organización Mundial de la Salud alertó que el cambio climático está aumentando tanto la frecuencia como la intensidad de las olas de calor.
Según el organismo, durante las últimas dos décadas la mortalidad asociada a temperaturas extremas ha aumentado cerca de un 30 %, aunque muchas de esas muertes podrían prevenirse mediante sistemas de alerta temprana, infraestructura adecuada y planes nacionales de respuesta.
Los incendios agravan la emergencia
Mientras Europa enfrenta la crisis sanitaria, España y Francia continúan luchando contra incendios forestales de enormes proporciones.
En Aragón, España, más de 7.600 hectáreas han sido consumidas por las llamas y más de 1.000 personas tuvieron que ser evacuadas. Las autoridades atribuyen la rápida propagación del fuego a la combinación de calor extremo, sequía y fuertes vientos.
En Francia, los incendios en el bosque de Fontainebleau destruyeron más de 2.000 hectáreas, mientras las autoridades investigan varias causas humanas relacionadas con el inicio de los focos.
Opiniones de expertos
Lasse Vestergaard, investigador del Statens Serum Institut de Dinamarca y coordinador de EuroMOMO, sostuvo que:
“No existe otra explicación evidente para un exceso de mortalidad tan elevado durante ese período que la intensa ola de calor que afectó simultáneamente a numerosos países europeos.”
Por su parte, Hans Henri P. Kluge, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, afirmó:
“Los gobiernos deben dejar de tratar el calor extremo únicamente como un fenómeno meteorológico. Es una emergencia de salud pública que exige preparación, inversión y medidas preventivas para salvar vidas.”
Un desafío climático que se intensifica
Los especialistas coinciden en que el episodio vivido en junio constituye una señal del impacto creciente del calentamiento global sobre Europa. El aumento sostenido de las temperaturas incrementa el riesgo para las poblaciones vulnerables y eleva la probabilidad de incendios forestales, pérdidas agrícolas y presión sobre los sistemas de salud.
La OMS insiste en que una parte importante de estas muertes puede evitarse mediante políticas públicas orientadas a la adaptación climática, sistemas de alerta temprana, refugios contra el calor y mejoras en la infraestructura hospitalaria.
Fuentes