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miércoles, 28 de julio del 2021

Madres solteras reportan complicaciones para adquirir la Cuota Alimenticia para sus hijos

Las medidas restrictivas la libertad de desplazamiento interno es parte de la vigente estrategia de la Fase 2 para la detención de la propagación del virus del covid-19, tras el incremento en el número e casos de infección

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Madres de familia solteras reportan dificultades en la adquisición de la Pensión Alimenticia para sus hijos y dificultades en el pago de deudas, al no poder desplazarse a las sedes requeridas por la Procuraduría General de la República por la suspensión de servicios de transporte público establecida por el Estado de Emergencia, por COVID-19 en El Salvador.

Como esto es nacional, no hay ningún lugar a dónde ir a cobrar, porque en la Procuraduría solamente atienden los Bancos de Fomento Agropecuario. ¿Yo cómo voy hasta allá al Banco de Fomento? Aquí no hay. Me toca ir hasta San Salvador o a Santa tecla. No hay transporte”, lamenta Lidia Rodríguez, una madre de dos niños de educación básica y superior, oriundos del departamentos de La Libertad.

La suspensión en la circulación al Transporte Público de pasajeros ha sido vigente desde el pasado 6 de mayo, que es efectiva con el actual Decreto Ejecutivo N.º 26, con variaciones en las fechas de movilidad ciudadana. La ley, además, prohíbe la circulación de personas fuera de sus municipios.

¡La comida está más cara ahoríta!: Nosotros no tenemos lo que es absolutamente nada… A la Procuraduría fui antes de que quitaran el transporte, porque el siguiente día lo quitan. Me dijeron que como no había entrado en la planílla, me dijeron que volviera. Pero hablé por teléfono. ¡Sí que me costó me costó, porque cuesta!… Hasta que me respondieron… Me dijeron de que tenía que volver a ir a la Procuraduría, que tenía que ir al banco… Pero yo no he quedado en nada…” atestigua Maria Esther Gonzalez, la madre de una adolescente, del departamento de Santa Ana.

Las medidas restrictivas la libertad de desplazamiento interno es parte de la vigente estrategia de la Fase 2 para la detención de la propagación del virus del covid-19, tras el incremento en el número e casos de infección. Al día de hoy, el país cuenta con 1,915 casos confirmados de contagio; con 35 personas fallecidas, y con 594 casos de personas recuperadas.

Desde el pasado 31 de marzo, el régimen de Cuarentena Obligatoria exceptúa, entre otras causas, la “adquisición de alimentos y bebidas, productos farmacéuticos, tratamientos médicos”, así como la “asistencia y cuidado de niños, niñas, adultos mayores…” debidamente justificada, así expresa en el decreto ejecutivo N.º 26, vigente desde el 20 de mayo del presente año.

Lidia Rodriguez lamenta que “el dinero rápido se gasta, y uno tiene que también que trabajar, tiene que pagar recibos de agua luz tiene que pagar uno, también, el colegio: porque los colegios privados están exigiendo el dinero a las personas uno tiene que tener dinero… pero como no podemos salir ni a trabajar ni hacer nuestras diligencias, por lo menos, al banco”.

Los Artículos 251, 253 y 254 del Código de Familia establecen la obligatoriedad de los cónyuges a satisfacer la demanda alimenticia de los “cónyuges, hijos, hermanos, así como de personas de segundo grado de afinidad y cuarto de consanguinidad”, conforme al criterio de “proporcionalidad” de la capacidad de pago de los demandados.

Hasta el año 2017, el monto acumulado en la designación de demandas por pensión alimenticia asciende hasta $19,698,203.48 dólares; de los que se derivan $800,432.00 dólares del departamento de Santa Ana; y $1,214,788.02 dólares del departamento de La Libertad, la zona que recibió una mayor demanda de solicitudes en ese año, según datos de la Procuraduría General de la República (PGR).

Menores ingresos para pagar deudas:

El Gobierno de El Salvador ha destinado una suma de $450 millones de dólares, para la emisión de bonos de $300.00 dólares a cerca de 1.5 millones de familias de “escasos recursos”, tal y como lo ha confirmado el presidente de la república, Nayib Bukele.

Vino un bono de los $300.00 dólares, pero como de esos se repartieron, se dividieron entre tres se dividió. ¿Cuánto le quedó a cada quien?: $100.00 pesítos (cien dólares); y, de eso, nada… Aquí somos tres familias las que vivimos en la misma casa. Por todos, somos 10 personas de los que viven en esta casa; y nosotros necesitamos salir de trabajar, tenemos que pagar recibos también, porque los recibos se acumulan”, explica Maria Gonzalez.

Por otra parte, la suspensión de empleos eventuales, decretada desde el pasado 21 de marzo, ha restado las posibilidades adquisitivas de las familias salvadoreñas. Lidia Rodríguez asegura que sus actividades laborales están suspendidas desde el mes de abril, hasta nuevo aviso.,

Yo me dedico a lo que es el arte, al teatro. Ahoríta los proyectos están tirados por el suelo. Teníamos varios proyectos, pero como por esta cosa que está pasando, los proyectos están tirados. Sólo mi hermana está yendo (a trabajar), porque no quieren mucha gente en la calle. Ella está yendo; pero es poco lo que se saca allá. Es poco lo que se está haciendo”, dijo Lidia.

Por otra parte, el trabajo informal no es parte de las excepciones del Acuerdo Ejecutivo N.º 26. Entre otras cosas, sólo está permitida la venta en “mercados” y en “supermercados” de productos considerados “esenciales”, como el “frijol, el arroz, el maíz, la leche en polvo, huevos; frutas (guineo, plátano y naranja); verduras (cebolla, chile verde, tomate, papa, repollo, güisquil y ajo); y, grasas (aceite, margarina y manteca)”. Las personas que no se dediquen a ésta modalidad de ventas informales no gozarán de las excepciones prescritas por éste decreto.

Sin embargo, personas como María Gonzalez, ex-vendedora del Mercado de Santa Ana, explica que ya no se puede dedicar sus actividades comerciales en el Mercado Municipal de Metapán, al no contar con los recursos para comprar mercancías a los mayoristas. En cambio, vende en el vecindario, y añade que “ha abajado toda la venta: Nosotros hacemos maíz, porque la gente hace tortillas, pero en su casa. Hay molinos y la gente que hace tortillas va moler. Ya no podemos sacar venta. Un día vinieron los policías a meter a la gente, ya no se pudo… También vendemos chocolate, pero ahoríta no se puede por eso… Cuando no estaban las normas entonces sí se hacían pasteles, cualquier cosa… Ahí andan los policías y los soldados… no quieren a la gente de la calle…”.

Se dificulta el Pago de Colegiaturas

Los maestros están pidiendo ya la cuota escolar, porque no les están dando de gratis las clases. Hay que pagar $45.00 dólares en el niño; y $27.50 dólares en la niña. Al principio llegamos a ver si nos podían bajar un poco la cuota, pero “no” dijeron: “No se puede” ¿Cómo vamos a dejarle las cuotas si a los maestros no les podemos bajar el sueldo? Ellos también necesitan comer”. Se les está pagando lo mismo”, dice Lidia.

El Estado de Emergencia nacional no contempla excepciones sobre el pago de cuotas educativas, pese a las propuestas iniciales de la presidencia; ni define el reingreso a la modalidad de estudio presencial.

La situación actual testifica el pago impuntual de dichas cuotas. “Hoy están trabajando por videoconferencia… nada más que las cuotas no se han pagado. Y, como ya vamos a tener dos meses de estar así… También a los niños de no se les va a querer dar ya ni clase si uno no paga. Tenemos que pagar. Ellos no lloran porque yo platico con ellos. No sólo son ellos, sino que también hay muchas otras familias que también están peor que uno”, comenta María González

Se dificulta el pago de recibos de agua, luz e internet.

El pago por el consumo de agua, de luz, de internet y de cable ha estado suspendido en los meses de marzo, abril y de mayo, conforme a la Ley Transitoria para Diferir el Pago de Facturas de Servicios de Agua, Energía Eléctrica y Telecomunicaciones, el decreto N.º 618.

Sin embargo, la situación de Lidia es distinta: “El agua ha subido más de lo que estaba antes; la energía eléctrica está subiendo; los impuestos están subiendo demasiado… y uno sin, trabajar: esa es mi aflicción. Yo tengo que salir a trabajar porque tengo que pagar recibos, los impuestos están bien caros”, comenta María Gonzalez.

El decreto N.º 618 establece el aplazamiento por el pago de éstos servicios durante un periodo de dos años; y es aplicable a las personas que hayan reducido sus ingresos por impacto del Estado de Emergencia Nacional en sus economías; y prohíbe la suspensión de los servicios contemplados en el mismo.

¿Cómo va a pagar uno sin dinero? Dicen que no van a quitar el agua; dicen que no van a quitar la luz, pero esos recibos ya vienen. Y es por demás lo tiene que pagar uno, quiera o no quiera. Si no al final van a encontrar el agua van a cortar la luz”, añada preocupada Maíra Gonzalez.

La reducción en los ingresos en las familias de madres solteras reduce las posibilidades de pago y solvencia de servicios domiciliares. Las pocas posibilidades para acceder al cobro de la Pensión Alimenticia suponen un desafío, para aquellas madres que cuentan con un vehículo propio. La suspensión del transporte público y la prohibición en el desplazamiento hacia otro municipio fuera del suyo hacen difícil el traslado de personas hacia las cedes de la Procuraduría General de la República y del Banco de Fomento Agropecuario.

Yo necesito ir al banco para no estar dependiendo de tanta gente, porque los niños tienen hambre. Cuesta que se lo digan por teléfono eso, es personal (la información de las transferencias): Uno tiene que ir… Tengo que ir a firmar también… Ni del propio pueblo de uno puede salir. Si tengo que salir de mi municipio hasta San Salvador para hacer las diligencias que tengo que hacer, y me urge…”, expresa Lidia Rodríguez.

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Alessia Genoves
Periodista, redactora de ContraPunto, especialista en temas sociales, culturales y de género
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