Los Rolling Stones desafían al tiempo: Ronnie Wood asegura que la banda aún tiene mucho por decir

Mientras el debate sobre la censura, la corrección política y el envejecimiento del rock ocupa titulares, los Rolling Stones siguen demostrando que la longevidad artística puede ser algo más que una cuestión de nostalgia.

Zarko Pinkas |

Mientras el debate sobre la censura, la corrección política y el envejecimiento del rock ocupa titulares, los Rolling Stones siguen demostrando que la longevidad artística puede ser algo más que una cuestión de nostalgia.


Cuando la mayoría de las bandas de rock ya forman parte de los libros de historia, los Rolling Stones continúan generando noticias. No se trata únicamente de su legado ni de los millones de discos vendidos a lo largo de más de seis décadas de carrera. A sus casi 80 años, sus integrantes siguen grabando música, planeando futuros conciertos y participando activamente en debates culturales que atraviesan a varias generaciones.

La más reciente muestra de ello llegó de la mano del guitarrista Ronnie Wood, quien en una entrevista concedida al diario español El País reflexionó sobre el presente de la banda, el estado de la cultura contemporánea y las posibilidades de regresar a los escenarios en los próximos años. Lejos de proyectar una imagen de retiro o despedida, Wood transmitió el entusiasmo de un músico que todavía encuentra motivos para crear. Según explicó, la creatividad dentro de los Stones continúa viva y el grupo mantiene el interés por seguir produciendo nueva música y compartiéndola con el público.

Las declaraciones coinciden con la promoción de Foreign Tongues, el nuevo trabajo discográfico de la banda, una producción que busca continuar el impulso creativo que los británicos experimentaron durante los últimos años. El álbum también tiene un componente emocional importante para los seguidores del grupo, ya que incluye algunas de las últimas grabaciones realizadas por el fallecido baterista Charlie Watts, cuya muerte en 2021 marcó el final de una era para la agrupación.

Sin embargo, uno de los aspectos más comentados de la entrevista fue la opinión de Wood sobre la cultura contemporánea y los límites de la expresión artística. El guitarrista lamentó lo que considera un clima creciente de autocensura y señaló que actualmente muchos artistas sienten temor de utilizar determinadas expresiones o abordar ciertos temas por el riesgo de ser objeto de campañas de rechazo público. Sus palabras surgieron al referirse a la polémica que rodea a “Brown Sugar”, uno de los clásicos más conocidos de los Rolling Stones, cuya interpretación en vivo ha sido reducida debido a las críticas que han recibido algunos de sus contenidos líricos.

La discusión no es menor. Durante los últimos años, numerosas obras musicales, cinematográficas y literarias han sido reexaminadas a la luz de sensibilidades contemporáneas relacionadas con género, raza, violencia o discriminación. Para algunos críticos, este fenómeno constituye un avance social necesario; para otros, representa una limitación a la libertad creativa. Los Rolling Stones han quedado situados en medio de ese debate, convirtiéndose en un ejemplo de cómo las obras nacidas en contextos culturales distintos son reinterpretadas décadas después.

Pero más allá de las controversias, existe otra pregunta que acompaña a cada noticia relacionada con la banda: ¿hasta cuándo seguirán activos? La respuesta parece ser que todavía no están pensando en detenerse. Aunque no existe una gira programada para este año, Wood ha expresado públicamente su deseo de volver a recorrer escenarios junto a Mick Jagger y Keith Richards. El propio Jagger ha manifestado recientemente que espera regresar a las giras tan pronto como las circunstancias lo permitan.

La posibilidad de ver nuevamente a los Stones en una gran gira mundial despierta inevitablemente interrogantes sobre la edad y las exigencias físicas de los espectáculos contemporáneos. Keith Richards cumplirá 83 años este año, Mick Jagger supera los 80 y Ronnie Wood ronda los 79. Sin embargo, la historia de la banda ha sido una constante sucesión de pronósticos fallidos. Desde finales de los años sesenta, cada década ha tenido expertos convencidos de que el grupo estaba cerca del final. Y, sin embargo, los Stones continúan avanzando.

Quizás allí radique una de las razones de su permanencia. Los Rolling Stones dejaron hace mucho tiempo de ser únicamente una banda de rock. Se transformaron en un fenómeno cultural capaz de atravesar generaciones, cambios tecnológicos y transformaciones sociales profundas. Han sobrevivido a las modas, a las disputas internas, a la muerte de algunos de sus miembros y a una industria musical completamente distinta a la que los vio nacer.

En una época marcada por la velocidad, donde los artistas aparecen y desaparecen en cuestión de meses, la existencia misma de los Rolling Stones constituye una rareza. Su historia demuestra que el rock no es únicamente un género musical, sino también una forma de resistencia cultural. Y mientras Ronnie Wood siga hablando de nuevos proyectos y Mick Jagger siga soñando con volver a los escenarios, parece que la maquinaria más duradera de la historia del rock aún no está lista para detenerse.