Crédito CNN
Por Alonso Rosales
La administración del presidente Donald Trump dio un nuevo paso en la creciente disputa tecnológica con China al prohibir la importación de nuevos robots humanoides y cuadrúpedos fabricados en el extranjero, una medida que golpea directamente al país asiático, líder indiscutible en este sector.
La decisión, anunciada por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), se fundamenta en supuestos riesgos para la seguridad nacional, al considerar que estos dispositivos, conectados a internet y equipados con sensores, cámaras y sistemas de inteligencia artificial, podrían ser utilizados para recopilar información sensible, realizar labores de espionaje o incluso comprometer infraestructura crítica estadounidense.
La medida representa un duro revés para la industria china de robótica, que durante los últimos años ha logrado una expansión sin precedentes. De acuerdo con la firma especializada Interact Analysis, los fabricantes chinos produjeron más del 90 % de todos los robots humanoides fabricados en el mundo durante 2025, equivalente a unas 12.800 unidades, mientras que la producción mundial superó las 20.000. Empresas como Unitree, AgiBot y UBTech encabezan el mercado global, enviando miles de robots cada año para investigación, manufactura, logística y entretenimiento.
Solo Unitree y AgiBot fabricaron conjuntamente más de 11.000 robots humanoides durante 2025, una cifra muy superior a la producción de compañías estadounidenses como Tesla, Figure AI o Agility Robotics, que aún continúan en etapas limitadas de fabricación.
Hasta antes de esta prohibición, Estados Unidos era el principal mercado internacional para los robots humanoides chinos, seguido por países europeos, Japón, Corea del Sur, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y centros de investigación de Canadá y Australia, donde estas máquinas son utilizadas principalmente en universidades, laboratorios, automatización industrial y proyectos de inteligencia artificial.
¿El Salvador compra robots humanoides chinos?
Hasta la fecha no existe evidencia pública de que El Salvador figure entre los importadores relevantes de robots humanoides chinos. El mercado salvadoreño aún no registra adquisiciones significativas de este tipo de tecnología, debido principalmente a sus elevados costos, la limitada demanda industrial y la ausencia de programas de automatización a gran escala. Las aplicaciones de robots humanoides en América Latina siguen concentrándose en demostraciones tecnológicas, universidades y algunos proyectos empresariales en economías de mayor tamaño como Brasil y México.
Desde Beijing, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, calificó la decisión estadounidense como un acto de proteccionismo y acusó a Washington de utilizar el argumento de la seguridad nacional para frenar el desarrollo de las empresas tecnológicas chinas. Pekín aseguró que responderá con las medidas necesarias para proteger sus intereses comerciales.
Especialistas consideran que la prohibición beneficiará principalmente a empresas estadounidenses como Tesla, Figure AI y Boston Dynamics, que ahora enfrentarán menos competencia en su mercado interno. Sin embargo, advierten que Estados Unidos todavía se encuentra rezagado frente a China en capacidad de producción y costos de fabricación.
Aunque la medida reducirá las ventas chinas en territorio estadounidense, varios analistas sostienen que su impacto será limitado, ya que los fabricantes asiáticos han comenzado a redirigir su estrategia comercial hacia Europa, Medio Oriente y otros mercados emergentes, donde la demanda continúa creciendo.
Fuentes: Fred He (CNN, Beijing); Reuters; Associated Press; Interact Analysis; IDC; FCC de Estados Unidos.