Por Alonso Rosales analista Internacional
María Corina Machado, la líder opositora venezolana galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, abandonó el país en una operación clandestina de alto riesgo para poder acudir a Oslo. A continuación —reconstruido a partir de declaraciones públicas, reportes de medios y comunicados— un relato de quién la sacó, por dónde pasó, qué riesgos corrió, con quién se reunió y qué apoyos y gestiones se han hecho públicos.
1. El equipo que asumió la “extracción”
Varios medios señalan que la operación estuvo a cargo de una organización privada llamada Grey Bull Rescue / Grey Bull Rescue Foundation, liderada por el veterano estadounidense Bryan Stern, quien ha relatado detalles de la misión y se atribuye gran parte de la operación. Stern y su organización son mencionados por múltiples reportes como los responsables directos de la extracción marítima inicial.
Al mismo tiempo, Machado misma y fuentes diplomáticas han dicho que recibió “apoyo” del gobierno de Estados Unidos para poder salir de Venezuela, sin detallar en qué consistió exactamente ese respaldo (diplomático, logístico o de información). El propio Stern ha declarado públicamente que, según su versión, el Gobierno de EE. UU. no financió la operación y que él actuó como contratista/organización privada. Esa combinación —organización privada en el terreno más apoyo estadounidense no especificado— aparece repetida en las coberturas.
2. Ruta y medios: barca, mar abierto, y luego avión
Las crónicas coinciden en que la salida inicial fue por mar: Machado abordó una embarcación pequeña desde la costa venezolana y tuvo una travesía tensa en el Golfo de Venezuela, con horas a la deriva y fallas en la navegación (GPS caído), lo que puso en peligro tanto a la líder como al equipo que la trasladaba. Esa embarcación habría navegado rumbo a la isla de Curaçao como primer punto seguro; varias publicaciones citan reportes estadounidenses y el Wall Street Journal que relatan ese tramo.
Las autoridades de Curaçao, sin embargo, han negado haber sido informadas o haberse prestado formalmente a la operación, y su gobierno ha pedido aclaraciones sobre si su territorio fue usado como “trampolín”. Ese choque entre reportes sobre la ruta y la negación oficial añade un elemento internacional a la incertidumbre sobre la ruta exacta.
Desde un punto seguro en el Caribe la líder habría sido trasladada en vuelo internacional —medios han reportado la utilización de un avión privado con matrícula mexicana que llegó a Europa— hasta Oslo. Hay reportes de plataformas de rastreo de vuelos y de imágenes en redes que mencionan la presencia de un avión privado en la ruta. Otros reportes incluso apuntan a que existió escolta aérea y facilidades diplomáticas para garantizar el tránsito hacia Noruega.
3. Riesgos que enfrentó la operación
Detección y captura: salir clandestinamente de Venezuela siendo una figura con prohibición de salida y en la clandestinidad representa un riesgo real de detención y de procesos penales por parte del régimen; los reportes citan que, de haber sido detectada, el régimen “habría hecho todo lo posible” para impedir su salida.
Riesgos en el mar: la embarcación sufrió fallos de navegación (GPS perdido) y pasó horas a la deriva con oleaje fuerte; los propios equipos describieron momentos en que creyeron que la misión podía fracasar o que los ocupantes corrían peligro.
Confusión con narcotraficantes / fuego amigo: operar una embarcación no identificada en una zona con presencia militar y operativos antinarcóticos eleva la posibilidad de que fuerzas venezolanas o incluso fuerzas de países que patrullan la zona la confundan con embarcaciones ilícitas. Reportes mencionan comunicaciones con oficiales estadounidenses en la zona con la petición de “vigilarnos” para evitar que les dispararan o les confundieran.
Riesgo diplomático e internacional: si efectivamente hubo apoyo estadounidense, la operación incrementa tensiones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos y complica la postura de terceros países (por ejemplo, la respuesta y negación de Curaçao). Reuters y otros medios subrayan que la extracción y el contexto (incautación de un petrolero, actividad militar en el Caribe) han aumentado la tensión regional.
4. ¿Pasó por Curaçao? ¿qué dijo Curaçao?
Varios medios internacionales (citando reportes y fuentes estadounidenses) han informado que la travesía incluyó una escala o paso hacia Curaçao; pero el gobierno de Curaçao negó haber sido informado o haber participado oficialmente en la operación, y pidió aclaraciones. Por ello la participación de Curaçao aparece en fuentes periodísticas como parte de la ruta reportada, pero no hay confirmación pública oficial de que las autoridades locales colaboraran.
5. ¿Quién “dijo haberla liberado”? — declaraciones públicas
6. Reuniones y apariciones en Oslo — ¿con quiénes se reunió?
En Oslo, Machado dio declaraciones públicas y ofreció ruedas de prensa. Entre los encuentros y apariciones más relevantes:
No hay en los reportes públicos de prensa confirmación detallada de reuniones privadas con funcionarios de la Casa Blanca en Oslo (y la Casa Blanca no ha publicado una nota de prensa formal detallando gestiones concretas sobre la extracción), aunque la líder agradeció en público el “apoyo decisivo” del presidente Donald Trump y reconoció haber recibido ayuda de EE. UU. para su salida. Reuters y otros medios reflejan esa mención pública.
7. ¿Quiénes la han apoyado públicamente?
También ha habido críticas y reservas: movimientos sociales, algunos sectores de la izquierda latinoamericana y analistas han cuestionado la figura de Machado (por su pasado, posiciones y llamados en ciertos momentos) y han criticado la dimensión geopolítica del premio, lo que ha generado un debate intenso en la región.
8. ¿Qué gestiones está haciendo para “liberar” a Venezuela?
En Oslo y en sus comunicados públicos, Machado ha planteado varias líneas de acción:
Fuentes principales
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