Lo bueno y lo malo del 2025

Redacción ContraPunto

Panorama mundial: luces y sombras

Lo bueno

  • En 2025 se registraron avances notables en ciencia y medicina: se informó sobre un posible progreso significativo en tratamientos contra el cáncer gracias a nuevas vacunas (o terapias genéticas) que en las pruebas iniciales mostraron promesa para varios tipos de cáncer.
  • La tecnología y la innovación siguieron avanzando a ritmo acelerado: inteligencia artificial, energías renovables, vehículos eléctricos y nuevas redes de comunicación transformaron industrias y crearon nuevas oportunidades económicas.
  • A nivel mundial, algunos conflictos lograron treguas o procesos diplomáticos, lo que brindó esperanzas de ciclos de paz, aunque frágiles.

Lo malo

  • El año 2025 se vio marcado por múltiples desastres naturales extremos, muchos vinculados al cambio climático. En Europa, olas de calor sin precedentes causaron miles de muertes y zonas extensas sufrieron incendios forestales.
  • En Asia y el sudeste asiático, inundaciones, ciclones y lluvias intensas arrasaron comunidades, dejaron cientos de muertos y causaron daños masivos a la infraestructura.
  • El conflicto en la región de Oriente Medio volvió a escalar: la guerra en la Franja de Gaza vivió ataques intensos a comienzos de 2025, con cientos de víctimas y un deterioro grave en la crisis humanitaria.
  • Las crisis humanitarias en varios países —por guerras, conflictos internos o desastre climático— dejaron a millones desplazados, miles en pobreza, y agudizaron la inseguridad alimentaria.
  • Económicamente, muchos países enfrentaron tensiones: los efectos de guerras, interrupciones en mercados globales de alimentos y energía, y una creciente recesión estructural en algunas regiones pusieron en evidencia debilidades en la gobernanza y la inequidad global.

Balance global: 2025 fue un año de contrastes. Hubo avances tecnológicos y médicos prometedores, y el mundo siguió moviéndose hacia energías limpias e innovación. Pero esos progresos se vieron empañados por un contexto global cada vez más frágil: clima extremo, crisis humanitarias, desigualdades, conflictos renovados y enormes desafíos estructurales.

El Salvador en 2025: aciertos, polémicas y desafíos

Aquí 10 eventos clave —algunos positivos, otros preocupantes— que marcaron el país este año:

 Lo bueno en El Salvador

  1. Crecimiento económico moderado pero estable. Se proyecta un crecimiento del 2.4 % para 2025, impulsado por consumo interno, alza del salario mínimo, mayor crédito, inversión pública y privada.
  2. Turismo en auge. Entre enero y octubre, el país recibió 3.3 millones de visitantes internacionales; el turismo interno también se dinamizó, lo que fortalece un sector clave para la economía.
  3. Buenas noticias deportivas. El país consiguió medallas en escenarios internacionales: en los 2025 World Games, la atleta Ivonne Nóchez ganó dos medallas de oro, lo que representa un logro importante para El Salvador.
  4. Atención internacional a la minería y medio ambiente. El debate sobre la minería metálica activó la participación ciudadana, iglesias y sociedad civil, visibilizando preocupaciones ambientales y derechos.

Lo malo o polémico — conflictos, tensiones, retrocesos

  1. Reactivación de la minería metálica. Tras años de prohibición, el gobierno aprobó la ley para permitir minería metálica, despertando protestas masivas y denuncias de cientos de ciudadanos y organizaciones por el riesgo ambiental y del agua.
  2. Descontento social y movilización ciudadana. Las protestas en contra de la minería se volvieron recurrentes, con amplio rechazo popular. Por ejemplo: “cientos” marcharon pidiendo al gobierno dar marcha atrás.
  3. Retroceso institucional y democrático. A inicios de 2025, el Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó la eliminación del financiamiento público a campañas políticas, lo que amenaza la pluralidad y equidad electoral.
  4. Consolidación del poder ejecutivo. Con mayoría en el legislativo, el gobierno del Nayib Bukele dio pasos hacia reformas constitucionales que aumentan su control político, lo que preocupa a quienes advierten un debilitamiento de la democracia.
  5. Preocupaciones por derechos humanos y políticas de seguridad. Acciones como la detención de dirigentes de empresas de transporte por órdenes abruptas del gobierno generan críticas sobre abusos institucionales, además de denuncias por hacinamiento carcelario y represión bajo estados de excepción.
  6. Tensión entre desarrollo y sostenibilidad. La apuesta por minería —y contra lo que muchos denuncian como “minería responsable” — genera divisiones profundas en la población: muchos rechazan la explotación por temor a los daños al medio ambiente, al agua, a comunidades rurales.

Este 2025 nos recuerda que el progreso no es lineal: implica decisiones conscientes, participación ciudadana, equilibrio entre desarrollo y sostenibilidad, y una mirada crítica a las consecuencias de cada paso.