Crédito Vatican New
Por Alonso Rosales
El papa León XIV iniciará este viernes 25 de septiembre una visita de cuatro días a Francia, un viaje que combinará ceremonias religiosas, encuentros con autoridades políticas y un debate sobre algunos de los grandes desafíos que enfrenta actualmente Europa: los abusos sexuales dentro de la Iglesia, el avance de la inteligencia artificial y el papel del continente en un escenario internacional marcado por guerras y tensiones geopolíticas.
Será la primera visita oficial de un pontífice a Francia en 18 años. El recorrido incluirá París, Lourdes y Metz, con una agenda que busca acercar al líder de la Iglesia católica tanto a los fieles como a dirigentes europeos. Las autoridades eclesiásticas francesas esperan una movilización superior al millón de personas durante los diferentes actos. Para la misa del sábado 26 de septiembre en París ya se habían registrado alrededor de 600.000 asistentes.
Uno de los momentos más delicados de la visita tendrá lugar en Lourdes, donde León XIV se reunirá en privado con siete sobrevivientes de abusos sexuales cometidos por miembros del clero.
El encuentro ocurre en un país profundamente marcado por el informe independiente publicado en 2021, que estimó que alrededor de 330.000 menores fueron víctimas de abusos sexuales relacionados con la Iglesia francesa durante siete décadas, incluidos casos atribuidos a sacerdotes, religiosos y personal laico.
La reunión ha sido recibida de manera distinta por los grupos de sobrevivientes. Mientras algunos consideran importante que el papa escuche directamente sus testimonios, otros cuestionan que solamente participe un grupo reducido y reclaman cambios institucionales más profundos.
El desafío para la Iglesia francesa no se limita al reconocimiento de los abusos. Los sobrevivientes continúan reclamando mecanismos de reparación, prevención y rendición de cuentas que permitan evitar que los casos vuelvan a repetirse.
Otro de los ejes de la visita será la inteligencia artificial. León XIV acudirá a la sede de la UNESCO en París, donde abordará los efectos de esta tecnología sobre la sociedad y, particularmente, el riesgo de que determinadas decisiones humanas sean delegadas progresivamente a las máquinas.
El pontífice ha convertido la IA en uno de los temas centrales de su pontificado y ha defendido la necesidad de establecer mecanismos internacionales de regulación que protejan la dignidad humana.
Su mensaje llega en un momento en que gobiernos y organismos internacionales debaten cómo equilibrar innovación, seguridad, privacidad y derechos humanos. Apenas un día antes de la visita, León XIV había insistido en que los sistemas de inteligencia artificial deberían contribuir a la paz y evitar profundizar las divisiones sociales.
La última etapa del viaje tendrá como escenario Metz, donde el papa participará en una jornada dedicada a Europa junto a dirigentes de la Unión Europea.
El presidente francés, Emmanuel Macron, invitó a los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países de la UE, además de representantes de las instituciones comunitarias. La guerra en Ucrania, la situación en Oriente Medio y el papel internacional de Europa estarán entre los asuntos de contexto.
El Vaticano ha adelantado que León XIV buscará plantear una reflexión sobre la necesidad de que Europa vuelva a pensar en sus fundamentos culturales y políticos, en un momento de profundas transformaciones internacionales.
La visita también tendrá un fuerte componente simbólico. En París, el pontífice celebrará una ceremonia en la restaurada catedral de Notre-Dame, después del incendio que devastó buena parte del histórico templo en 2019.
Así, el viaje de León XIV a Francia se presenta como una combinación de tradición religiosa y debate contemporáneo: escuchar a las víctimas de una de las mayores crisis que ha enfrentado la Iglesia, advertir sobre los riesgos de una inteligencia artificial sin suficientes controles y plantear ante los dirigentes europeos una reflexión sobre el futuro del continente.
Fuentes: Reuters, EFE, AP y medios locales.