Trump presentó un plan de 20 puntos para Gaza que incluye: alto al fuego inmediato, intercambio de prisioneros y rehenes, retirada israelí, reconstrucción de Gaza bajo una administración transitoria y demandas de desarme de Hamás.
Israel y varios actores regionales mostraron su apoyo condicional o disposición a aplicar partes del plan.
Hamás inicialmente se declaró en deliberación, consultando sus estructuras política y militar, y otras facciones palestinas, para formular una respuesta unificada.
El 3 de octubre, Hamás emitió una declaración en la que aceptó parcialmente el plan de Trump, con reservas y condiciones. A continuación los puntos más relevantes:
Lo que Hamás acepta
Intercambio de rehenes/prisioneros Hamás se comprometió a liberar a todos los rehenes israelíes (vivos y muertos) “según la fórmula de intercambio contenida en la propuesta de Trump”, siempre que se establezcan las condiciones de campo necesarias para que ese proceso sea viable.
Alto al fuego y retirada israelí Acepta el marco de un fin del conflicto, la retirada de Israel del territorio de Gaza y la suspensión de hostilidades mientras se negocian los detalles.
Administración transitoria Hamás expresó disposición a entregar la administración de Gaza a un cuerpo palestino independiente (tecnócratas) basado en consenso nacional con apoyo árabe/islamista.
Negociaciones posteriores El grupo dijo que otros aspectos del plan (por ejemplo, seguridad, desarme, rol futuro de Hamás) deben resolverse mediante negociaciones controladas por mediadores.
Lo que Hamás no aceptó (o no aclaró)
Desarme / desmilitarización No hizo mención explícita a desarmarse, una de las exigencias clave del plan de Trump y de Israel.
Renuncia total al control político Aunque acepta entregar la administración, Hamás insiste en que su participación política futura debe considerarse dentro de un marco nacional palestino.
Aceptación inmediata sin condiciones Hamás condiciona su aceptación al cumplimiento práctico de ciertas condiciones previas (“condiciones de campo”) antes de proceder con el intercambio.
Otros elementos del plan Cuestiones como el futuro institucional, garantías de seguridad, la autoridad de supervisión internacional, el estatus de Hamás y las relaciones con otras facciones palestinas serán materia de negociaciones.
Interpretación y riesgos
Muchos analistas interpretan la respuesta de Hamás como un “sí, pero” — es decir, aceptación limitada con condiciones, más que una aprobación completa ciega del plan.
La falta de compromiso con el desarme es un punto de fricción grave, pues ese aspecto es central para Israel y parte esencial del plan de Trump.
También hay riesgo de que surjan divisiones internas dentro de Hamás entre quienes están dispuestos a aceptar el plan con concesiones y quienes lo ven como capitulación.
Hamás busca asegurarse de no perder legitimidad ante la población de Gaza, que sufre graves daños y podría respaldar cualquier opción para aliviar el sufrimiento, pero carece de una alternativa clara si el plan fracasa.
Reflexión final
Hasta ahora, Hamás no ha aceptado completamente el plan de Trump, pero sí ha manifestado disposición a cooperar parcialmente bajo condiciones. Ha aceptado los elementos más simbólicos y humanitarios (alto al fuego, intercambio de rehenes, retirada israelí, administración interina) pero ha dejado fuera el tema del desarme y condiciona su involucramiento futuro a negociaciones dentro de un marco palestino más amplio.