La digitalización y la telemedicina transforman la atención en las unidades de salud de El Salvador

Por Redacción ContraPunto

La transformación digital del sistema de salud salvadoreño comienza a reflejarse en la forma en que la población accede a los servicios médicos. De acuerdo con datos consignados en la Memoria de Labores del Ministerio de Salud (MINSAL), las consultas ambulatorias presenciales en las unidades de salud del primer nivel registraron una disminución de 168,849 atenciones entre enero de 2025 y mayo de 2026.

Según el reporte, este comportamiento estaría relacionado con la implementación del Sistema Nacional de Salud Digital de El Salvador, denominado Doctor SV, una plataforma que busca ampliar las alternativas de atención mediante herramientas digitales y servicios de telemedicina.

La reducción de las consultas presenciales representa un cambio importante en el modelo tradicional de atención, basado principalmente en el desplazamiento del paciente hacia una unidad de salud. Con la incorporación de mecanismos digitales, determinadas consultas pueden ser atendidas de manera remota, lo que permite reducir traslados, tiempos de espera y, potencialmente, la presión sobre los establecimientos del primer nivel.

La telemedicina también puede adquirir especial importancia para personas que viven en zonas alejadas de los centros urbanos o que enfrentan dificultades para movilizarse. En estos casos, una consulta a distancia puede convertirse en una primera puerta de entrada al sistema sanitario y facilitar la orientación médica antes de determinar si es necesaria una evaluación presencial.

Sin embargo, la disminución de consultas físicas no debería interpretarse automáticamente como una reducción de las necesidades de salud de la población. También resulta necesario conocer cuántas atenciones fueron trasladadas hacia plataformas digitales, qué tipo de enfermedades o consultas se están resolviendo mediante telemedicina y cuál es la capacidad del sistema para garantizar seguimiento médico.

El reto, por tanto, no consiste únicamente en digitalizar los servicios, sino en asegurar que la tecnología contribuya a mejorar la calidad, oportunidad y cobertura de la atención.

La experiencia salvadoreña muestra así una transición hacia un modelo híbrido, en el que la consulta presencial y la atención digital pueden complementarse. El impacto definitivo de esta transformación dependerá de la conectividad, la accesibilidad tecnológica, la protección de los datos de los pacientes y, sobre todo, de que la modernización no deje atrás a quienes tienen mayores dificultades para acceder a herramientas digitales.

En ese contexto, la reducción de más de 168 mil consultas presenciales constituye un indicador relevante de un sistema sanitario que está modificando sus mecanismos de atención, pero también abre preguntas sobre la efectividad y el alcance real de la telemedicina en El Salvador.