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Por Alonso Rosales
Un juez federal de Manhattan ordenó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pagar aproximadamente 5,8 millones de dólares a la escritora y excolumnista Elizabeth Jean Carroll, en cumplimiento de un veredicto civil emitido en 2023, en el que un jurado lo declaró responsable de abuso sexual y difamación.
En su fallo, el juez Kaplan fue contundente al señalar que Trump “lleva años dilatando este caso” y lo instó a actuar con equidad cumpliendo con la sentencia. La solicitud del equipo legal del presidente para suspender el pago mientras continuaban las apelaciones también fue rechazada por un tribunal federal de apelaciones.
Por su parte, los abogados de Carroll calificaron las acciones del mandatario como intentos reiterados de retrasar el proceso judicial mediante recursos sin fundamento. “El plazo para el acusado se ha agotado. Carroll ha esperado más de tres años para que se le pague el veredicto del jurado y no debería tener que esperar más”, afirmaron.
Desde la defensa de Trump, en cambio, se sostiene que el proceso responde a motivaciones políticas. Un portavoz calificó el caso como una “cacería de brujas” impulsada por el Partido Demócrata y aseguró que el presidente cuenta con el respaldo del pueblo estadounidense.
El origen del caso se remonta a junio de 2019, cuando Elizabeth Jean Carroll, hoy de 82 años, acusó a Trump de haberla violado en un probador de los almacenes Bergdorf Goodman en Manhattan a mediados de la década de los 90. La demanda fue posible gracias a una modificación legal en el estado de Nueva York que permitió reabrir denuncias por agresiones sexuales ocurridas en el pasado.
Durante el juicio, Carroll relató que lo que comenzó como un encuentro casual y amistoso se tornó violento dentro del establecimiento. Trump, quien no asistió al proceso, negó conocerla y desestimó las acusaciones, calificándolas de “estafa” y afirmando que la denunciante buscaba promover su libro autobiográfico publicado en 2019.
En mayo de 2023, el jurado concluyó que no existían pruebas suficientes para establecer una violación, pero sí determinó que Trump era responsable de agresión sexual y de difamación por declaraciones realizadas en 2022, en las que negó los hechos. Como resultado, se estableció una indemnización de 2,02 millones de dólares por agresión sexual y 2,98 millones por difamación.
El caso se amplió en enero de 2024 con un segundo juicio, en el que otro jurado ordenó a Trump pagar 83,3 millones de dólares adicionales por daños derivados de declaraciones difamatorias realizadas en 2019, durante su primer mandato presidencial. Trump ha argumentado que dichas declaraciones están protegidas por inmunidad presidencial.
Durante ese proceso, el juez Denny Chin señaló que el mandatario no mostró remordimiento y continuó atacando públicamente a Carroll, incluso durante el desarrollo del juicio. “Como consecuencia de las declaraciones de Trump, Carroll fue acosada, humillada y recibió amenazas de muerte, lo que afectó su seguridad personal durante años”, indicó.
En septiembre de 2025, un tribunal de apelaciones rechazó anular ese segundo veredicto millonario. No obstante, el equipo legal de Trump anunció que continuará el litigio ante la Corte Suprema, argumentando que una eventual reversión podría impactar también el fallo inicial.
El caso Carroll se ha convertido en uno de los procesos civiles más relevantes contra un presidente en funciones en la historia reciente de Estados Unidos, no solo por las implicaciones legales, sino también por su impacto político y mediático en medio de un clima de fuerte polarización.
Fuente Reuters, AP,EFE