Por Alonso Rosales, analista internacional
Este 1 de enero de 2026, el gobierno de Israel ha decidido suspender las operaciones de unas 25 organizaciones no gubernamentales (ONG) que trabajaban en la Franja de Gaza, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF) y otras organizaciones humanitarias de alcance internacional. Esta medida, que se produce en medio de una de las crisis humanitarias más severas en la región en décadas, ha generado indignación global y preocupación por el bienestar de la población palestina, que ya enfrenta destrucción masiva de infraestructura, escasez de alimentos, falta de atención médica y condiciones de vida extremas.
El Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo de Israel anunció que a partir del 1 de enero de 2026, no renovará los permisos para que aproximadamente el 15 % de las ONG internacionales que operan en Gaza continúen con sus actividades humanitarias. Esto implica que estas organizaciones no podrán enviar personal, gestionar proyectos ni distribuir ayuda directamente en la Franja de Gaza.
Israel afirma que esta decisión se basa en nuevas reglas de registro y requisitos de transparencia que las ONG no han cumplido, en particular la presentación de información sobre personal, financiamiento y operaciones. Moscú argumenta que estas medidas son necesarias para prevenir el uso indebido de ayuda humanitaria para fines terroristas, aunque estas razones han sido ampliamente cuestionadas por la comunidad internacional y las propias ONG.
¿Quiénes son las ONG afectadas?
Aunque algunos reportes circulan con listas más amplias, la información preliminar disponible indica que entre las organizaciones que verán sus permisos revocados o suspendidos figuran varias de las más importantes en asistencia humanitaria y desarrollo:
Principales organizaciones que enfrentan suspensión:
Nota: Algunos reportes mencionan hasta 37 organizaciones afectadas, lo que indica que la cifra final podría ser aún mayor conforme se clarifiquen las decisiones administrativas de Tel Aviv.
¿Por qué Israel está tomando esta decisión?
Según el gobierno israelí, las razones oficiales para suspender estas ONG son las siguientes:
1. No cumplimiento de los nuevos requisitos de registro
Israel estableció este año un sistema de re-registro para las ONG que incluye la obligación de:
El gobierno sostiene que estas medidas son necesarias para garantizar la seguridad y evitar que militantes y redes terroristas se infiltren o se beneficien de programas humanitarios.
2. Acusaciones de vínculos indirectos con grupos militantes
En algunos casos, como el de MSF, Israel ha alegado que ciertas personas afiliadas o empleadas por la organización tenían supuestos vínculos con grupos que Tel Aviv considera terroristas, como Hamas o la Yihad Islámica Palestina. Israel también acusa a grupos de negarse a proporcionar información que disipe estas sospechas.
3. Seguridad y datos personales
Organizaciones humanitarias han explicado que no compartieron listas de personal palestino por miedo a que estos trabajadores fueran objetivo de represalias o persecución, además de posibles violaciones de leyes de protección de datos en sus países de origen.
Críticas y preocupaciones internacionales
La medida ha sido fuertemente criticada por múltiples actores:
Impacto humanitario
Condiciones legales y de seguridad
Reacciones diplomáticas
¿Qué significa esto para Gaza?
La suspensión de estas ONG llega en un momento donde:
Retirar organizaciones con décadas de experiencia en crisis humanitarias como MSF, Oxfam o el Consejo Noruego para los Refugiados podría agudizar aún más la catástrofe humanitaria existente.
Donde esta comunidad internacional
La decisión de Israel refleja un giro en su gestión de la ayuda internacional en Gaza que prioriza la seguridad y el control político sobre la asistencia humanitaria vital. Si bien los estados tienen el derecho de establecer normas para las organizaciones que operan dentro de su territorio, el momento y las condiciones de esta decisión han despertado alarmas por su potencial de agravar dramáticamente la situación de millones de civiles atrapados en un conflicto que ya ha causado un sufrimiento inmenso.
La comunidad internacional, gobiernos y organizaciones de derechos humanos enfrentan un dilema crítico: ¿continuar avalando políticas que restringen el acceso a servicios básicos en una población civil azotada por el conflicto, o intensificar la presión para proteger y priorizar la vida humana por encima de consideraciones políticas y de seguridad?
Fuentes