Irán prepara borrador de acuerdo nuclear mientras Trump no descarta ataques selectivos

Por Alonso Rosales

En medio de un clima de tensión sin precedentes entre Teherán y Washington, el canciller iraní Abbas Araghchi anunció este viernes que su país estaría listo para presentar en dos o tres días un borrador de posible acuerdo nuclear a Estados Unidos, fruto de las conversaciones indirectas llevadas a cabo en Ginebra bajo mediación de Omán y otros actores internacionales.

La declaración del principal diplomático de la República Islámica se produce mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advierte que “cosas malas” podrían ocurrir si Irán no firma un pacto que satisfaga las exigencias estadounidenses en el plazo de 10 a 15 días, incluida la reducción del programa de enriquecimiento de uranio que Occidente considera un riesgo para la seguridad nuclear global.

¿Qué negociarán Irán y Estados Unidos?

Según Araghchi, no hay una demanda estadounidense explícita de abandonar por completo el enriquecimiento de uranio —una práctica que Irán sostiene es legítima para usos civiles y que rechaza abandonar—, y la conversación con Washington se centra ahora en cómo garantizar que ese programa sea “pacífico y permanezca así”.

El borrador que Irán prepara, señaló el canciller, será entregado primero a sus superiores y luego al principal negociador estadounidense, el enviado especial Steve Witkoff. Tras ello, las partes podrían retomar las discusiones formales sobre el texto.

El fantasma de la guerra

La diplomacia se juega en un contexto marcado por la amenaza explícita de Trump de usar la fuerza si no se alcanza un acuerdo que satisfaga a Washington. En declaraciones recientes, el presidente norteamericano dijo que está considerando “ataques limitados” contra Irán como presión para forzar un pacto, generando alarma entre gobiernos aliados y opositores por igual.

La probabilidad de una acción militar ha generado división entre analistas y comentaristas políticos. Mientras algunos interpretan que Trump busca proyectar firmeza estratégica en un asunto de seguridad nacional, otros observadores señalan que un conflicto internacional puede tener implicaciones políticas internas para la administración estadounidense —incluyendo el uso de la política exterior para desviar la atención de otros escándalos y controversias domésticas, como los que han circulado en el entorno político de Trump. (Este último punto corresponde a interpretaciones de terceros y no a declaraciones confirmadas por funcionarios oficiales).

Reacciones y perspectivas

Desde Teherán, la retórica oficial mantiene una combinación de pragmatismo y firmeza: Irán insiste en que discutir su programa nuclear no es renunciar a sus derechos soberanos, y que los intercambios diplomáticos pueden conducir a un acuerdo “ganar-ganar” si se basan en respeto mutuo y garantías verificables.

Por su parte, Washington ha incrementado su presencia militar en la región del Golfo Pérsico, lo que analistas interpretan como una señal de que las opciones diplomáticas y militares siguen abiertas simultáneamente.

A falta de señales claras de un compromiso definitivo sobre el enriquecimiento de uranio y con los tiempos marcados por Trump para una decisión final, la comunidad internacional observa con cautela: el éxito o fracaso de este borrador podría definir el rumbo de las relaciones entre ambas potencias en las próximas semanas, y posiblemente el estado de la estabilidad en el Medio Oriente.

Fuentes

  • Irán dice que presentará borrador de posible acuerdo en días, AFP / Veröffentlichung news reports.
  • Trump da ultimátum de 10-15 días y advierte de “cosas malas” si no hay acuerdo.
  • Trump señala opción de ataques limitados mientras se negocia.