Irán permite voluntarios desde los 12 años en tareas de seguridad

Por Alonso Rosales

Las autoridades iraníes han decidido reducir a 12 años la edad mínima para que adolescentes puedan integrarse como voluntarios en las fuerzas de seguridad que operan en Teherán. El anuncio fue realizado por Rahim Nadali, responsable de una rama de la Guardia Revolucionaria en la capital, durante una intervención televisada.

Según explicó el funcionario, la medida responde al creciente interés de jóvenes y adolescentes en participar en lo que el gobierno denomina el “frente de resistencia” frente a Estados Unidos. Nadali aseguró que existe un número elevado de voluntarios entre la juventud, lo que habría motivado la flexibilización de los requisitos de edad para permitir su incorporación.

Desde el inicio del conflicto, las autoridades han reforzado significativamente las medidas de seguridad en la capital iraní. Se han multiplicado los puestos de control y las patrullas con el objetivo de prevenir posibles manifestaciones de la oposición y mantener el orden interno. Este despliegue busca evitar cualquier tipo de protesta contra la República Islámica en un contexto de creciente tensión.

Gran parte de estas tareas están siendo llevadas a cabo por los basijis, una fuerza de movilización compuesta por voluntarios civiles que operan bajo la supervisión de la Guardia Revolucionaria. Se estima que este cuerpo cuenta con alrededor de 600.000 miembros en todo el país, desempeñando funciones que van desde el control de seguridad hasta labores de vigilancia en distintos puntos estratégicos.

De acuerdo con las declaraciones de Nadali, muchos adolescentes no solo muestran interés en formar parte de estas unidades, sino que también participan activamente en actividades como patrullajes, monitoreo de situaciones de seguridad y recopilación de información. Estas funciones, aunque presentadas como voluntarias, han generado preocupación en algunos sectores debido a la edad de los participantes y al contexto de tensión política y social en el país.

La decisión de permitir la participación de menores en este tipo de actividades se produce en un momento en que el gobierno iraní busca reforzar su control interno frente a posibles focos de disidencia. Mientras tanto, el aumento de la presencia de fuerzas de seguridad en las calles refleja la prioridad de las autoridades por mantener la estabilidad en medio del conflicto.

Este anuncio ha puesto nuevamente en el centro del debate el papel de los jóvenes en contextos de crisis y el uso de estructuras de movilización civil en tareas relacionadas con la seguridad nacional.

Fuente EL MUNDO DE ESPAÑA