Por Alonso Rosales
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) lanzó una nueva advertencia sobre la navegación en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del comercio energético mundial, en medio de la creciente tensión con Estados Unidos e Israel.
De acuerdo con declaraciones difundidas por medios iraníes, el organismo militar señaló que los países árabes o europeos que decidan expulsar de sus territorios a los embajadores de Estados Unidos e Israel podrían transitar con plena libertad por el estrecho. La medida fue presentada como una condición para garantizar el paso seguro de buques por la estratégica vía marítima.
El anuncio se produce en el contexto de la escalada militar y diplomática en Oriente Medio, donde los enfrentamientos y ataques entre Irán, Estados Unidos e Israel han elevado la tensión regional y la preocupación internacional.
El Estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el océano Índico. Por este corredor marítimo circula aproximadamente una quinta parte del petróleo transportado por mar en el mundo, lo que lo convierte en un punto crítico para la estabilidad de los mercados energéticos globales.
Analistas consideran que la declaración de la Guardia Revolucionaria busca presionar a la comunidad internacional y aislar diplomáticamente a Washington y Tel Aviv, aprovechando la dependencia global de esta ruta para el transporte de hidrocarburos.
En los últimos días, Irán también ha advertido que podría restringir o controlar el tránsito marítimo en la zona si continúan las acciones militares en su contra, lo que ha generado preocupación entre gobiernos, compañías navieras y mercados financieros.
Por ahora, la comunidad internacional sigue de cerca la situación en el Golfo Pérsico, ya que cualquier interrupción en el Estrecho de Ormuz podría tener consecuencias inmediatas para el suministro de energía y la economía mundial.