Alonso Rosales
En medio de la creciente tensión militar en Oriente Medio, autoridades iraníes y milicias aliadas afirmaron que fuerzas de la llamada “resistencia islámica” en Irak derribaron un avión cisterna militar de Estados Unidos mientras realizaba operaciones en el oeste del país.
Según medios cercanos a Teherán y reportes difundidos por agencias iraníes, el aparato presuntamente derribado sería un KC-135 Stratotanker, un avión utilizado por la Fuerza Aérea estadounidense para reabastecer combustible a otros aviones en pleno vuelo. Estas aeronaves son esenciales para mantener operaciones aéreas prolongadas durante campañas militares.
De acuerdo con la versión difundida por Irán, el incidente ocurrió en la noche del jueves 12 de marzo de 2026, cuando el avión realizaba una misión de apoyo en el espacio aéreo del oeste de Irak. Las milicias alineadas con Teherán afirmaron que el aparato fue alcanzado por un misil disparado desde tierra, lo que provocó su caída y la muerte de sus tripulantes.
Las milicias conocidas como “Resistencia Islámica en Irak”, un grupo que reúne a varias facciones armadas proiraníes, se atribuyeron la acción y señalaron que el ataque fue llevado a cabo “en defensa de la soberanía y el espacio aéreo iraquí”.
Sin embargo, la versión oficial de Estados Unidos difiere significativamente. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) confirmó que uno de sus aviones militares se perdió durante una operación en Irak y que se activaron labores de rescate para la tripulación, pero aseguró que no hay indicios de que el incidente haya sido causado por fuego enemigo.
De acuerdo con los primeros reportes del ejército estadounidense, dos aeronaves participaban en la misión, y una de ellas cayó en el oeste de Irak mientras la otra logró aterrizar con seguridad. Las autoridades estadounidenses investigan si la causa pudo haber sido una falla técnica o un incidente durante la operación aérea.
El KC-135 Stratotanker, en servicio desde la década de 1950 aunque modernizado en múltiples ocasiones, es un pilar logístico de la aviación militar estadounidense, ya que permite que cazas y bombarderos mantengan operaciones durante largas horas sin necesidad de aterrizar.
El incidente se produce en un momento de alta tensión regional, marcado por enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán y por ataques frecuentes de milicias proiraníes contra instalaciones y fuerzas estadounidenses en Irak y otros puntos del Medio Oriente.
Por ahora, mientras Teherán y las milicias aliadas insisten en que el avión fue derribado por un misil, Washington mantiene que no existe evidencia de un ataque directo y continúa investigando lo ocurrido.
Fuentes:
Reuters, The Guardian, HuffPost, informes del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).