Inician negociaciones entre Estados Unidos e Irán con la mediación de Pakistán


Por Alonso Rosales

Las delegaciones de Estados Unidos e Irán iniciaron este sábado una ronda de reuniones diplomáticas en Pakistán, en un esfuerzo por alcanzar un acuerdo que permita poner fin a las tensiones y al conflicto reciente en Medio Oriente. Las conversaciones comenzaron durante la mañana, alrededor de las 10:00 a. m. (hora local), tras la llegada previa de ambas delegaciones a Islamabad bajo estrictas medidas de seguridad.

En las primeras horas del encuentro, cada parte expuso sus condiciones iniciales. Entre los temas principales destacan el alto el fuego regional, el control estratégico del estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones económicas y la presencia militar en la zona. Mientras Washington busca garantizar la seguridad marítima y limitar capacidades militares iraníes, Teherán exige compensaciones, descongelación de activos y el fin de presiones internacionales.

Crédito RT

Durante la tarde, las conversaciones avanzaron hacia una fase más técnica, con intercambios indirectos facilitados por la mediación pakistaní, que ha desempeñado un papel clave para evitar rupturas. Incluso se registraron pausas estratégicas, como recesos breves antes de retomar el diálogo cara a cara, reflejando la complejidad de los temas en discusión.

Ya entrada la noche, las negociaciones continúan activas y han entrado en una etapa crítica. Según fuentes diplomáticas, el diálogo se mantiene en una “fase técnica”, con avances parciales pero aún sin acuerdos definitivos. A altas horas, el ambiente se describe como tenso pero más flexible, con ambas delegaciones mostrando disposición a seguir negociando pese a las profundas diferencias. La mediación de Pakistán se ha intensificado en este tramo nocturno para intentar consolidar compromisos preliminares antes de extender las conversaciones hacia el día siguiente.

 En paralelo, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que los ataques contra Irán no han terminado, lo que añade presión al proceso diplomático. Sus declaraciones refuerzan la incertidumbre regional y evidencian que, mientras se negocia, el conflicto sigue latente.

Aunque el resultado final sigue siendo incierto, el desarrollo de las conversaciones —especialmente durante la noche— sugiere que existe una posibilidad real de avance. No obstante, el éxito dependerá de la capacidad de ambas partes para ceder en puntos clave y sostener el diálogo en medio de un escenario aún marcado por la desconfianza.