Influencer es asesinada por su esposo tras denunciarlo por presunto abuso sexual de una menor en TikTok


Por Alonso Rosales

 Lo que comenzó como una denuncia pública en redes sociales terminó convirtiéndose en una tragedia que ha conmocionado a Estados Unidos. La influencer estadounidense Sara Gilson, de 43 años, fue asesinada a tiros presuntamente por su esposo, Jeremiah Duffey, de quien estaba separada, menos de dos semanas después de publicar un video en TikTok en el que lo acusaba de ser pedófilo.

De acuerdo con el Departamento de Policía de Owasso, Oklahoma, el crimen ocurrió la noche del jueves en una vivienda ubicada en Collinsville. Al llegar al lugar tras una llamada de emergencia al 911, los agentes encontraron sin vida tanto a Gilson como a Duffey, ambos con heridas de bala en la cabeza.

Las autoridades investigan el caso como un aparente homicidio-suicidio.

La denuncia pública

El pasado 11 de julio, Sara Gilson publicó un video en TikTok, donde acumulaba más de 30,000 seguidores, utilizando una popular tendencia en la que los usuarios simulan participar en un documental de Netflix.

En la grabación escribió:

“Preparándome para cuando Netflix lance un documental sobre mi futuro exesposo, de quien acabo de descubrir que es pedófilo”.

El mensaje iba acompañado de etiquetas como #Netflix, #Documental y #PlotTwist (giro de trama).

La publicación se viralizó rápidamente.

Existía una orden de protección

Semanas antes del asesinato, Gilson había solicitado una orden de protección de emergencia, la cual fue concedida el 10 de junio por un tribunal del condado de Tulsa.

La medida obligaba a Duffey a mantenerse al menos a 100 yardas (91 metros) de distancia de su esposa y de su domicilio.

Según documentos judiciales, la solicitud fue presentada luego de que la policía informara a Gilson que su esposo enfrentaba acusaciones por presuntamente haber abusado sexualmente de una menor.

Las acusaciones contra Duffey

La investigación comenzó el 9 de junio, cuando una adolescente y uno de sus padres denunciaron que Jeremiah Duffey, entrenador de baloncesto del equipo de la joven, la habría tocado de forma inapropiada durante un evento deportivo en una escuela primaria.

Otro entrenador habría presenciado el hecho e intervino inmediatamente antes de informar a la familia.

Las autoridades señalaron además que existían reportes de conductas similares durante un período prolongado y en distintos estados de Estados Unidos.

Como Duffey pertenecía a la Nación Osage y el presunto delito ocurrió en territorio tribal, el caso fue remitido a la Fiscalía Federal, que tiene jurisdicción sobre este tipo de investigaciones.

Hasta el momento no se habían presentado cargos formales antes de su fallecimiento.

La llamada al 911

La noche del crimen, operadores del servicio de emergencias recibieron una llamada durante la cual se escuchó a una mujer gritando y posteriormente un disparo.

Pocos minutos después, un niño llamó desde la casa de un vecino para informar que su padrastro había disparado contra su madre.

Cuando la policía ingresó a la vivienda encontró a Sara Gilson y a Jeremiah Duffey muertos.

El hijo de la víctima fue puesto bajo protección de las autoridades y posteriormente entregado a un familiar no involucrado en el hecho.

Gilson deja además una hija.

Una madre dedicada

Familiares y amigos iniciaron una campaña de recaudación de fondos para apoyar a los hijos de la influencer.

En el mensaje describen a Sara como una madre completamente dedicada a sus hijos.

“Sara era una madre increíble. Sus hijos eran el centro de su mundo y todo lo que hacía era por ellos. Trabajaba duro para brindarles la mejor vida posible”.

Un caso que reabre el debate

El asesinato de Sara Gilson vuelve a poner sobre la mesa la violencia doméstica y los riesgos que enfrentan muchas mujeres incluso después de haber denunciado a sus agresores y obtenido medidas de protección judicial.

Especialistas en violencia de género han advertido en múltiples ocasiones que las órdenes de restricción constituyen una herramienta legal importante, pero no siempre son suficientes para impedir que un agresor decidido cometa un acto de violencia extrema. Casos como este reavivan el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para víctimas de violencia familiar y garantizar una respuesta más efectiva de las autoridades cuando existen antecedentes de amenazas o denuncias por delitos graves.

Fuentes: NBC News, Departamento de Policía de Owasso, registros judiciales del condado de Tulsa (Oklahoma).