Crédito France 24
Por Alonso Rosales
El movimiento palestino Hamás anunció este lunes 6 de julio la disolución del organismo que ha ejercido el control gubernamental en la Franja de Gaza durante casi dos décadas, en una decisión que marca un giro político relevante en el enclave. La medida abre paso a la conformación de un comité tecnocrático que asumiría la administración civil del territorio.
Según informaron funcionarios del grupo, esta decisión busca allanar el camino para que un ente nacional palestino gestione Gaza en un contexto marcado por la destrucción, el desplazamiento masivo de población y las tensiones derivadas del conflicto con Israel.
Hamás ha gobernado Gaza desde 2007, cuando tomó el control tras enfrentamientos con el movimiento rival Fatah. Sin embargo, desde la entrada en vigor del alto el fuego el pasado octubre, el grupo ha manifestado en repetidas ocasiones su disposición a retirarse del poder político, aunque la cuestión de su desarme continúa siendo un punto de conflicto clave.
Un funcionario del movimiento, bajo condición de anonimato, indicó que se ha decidido disolver el comité gubernamental y designar a una figura de consenso nacional que supervise la transición hasta que el Comité Nacional para la Administración de Gaza asuma formalmente sus funciones.
Asimismo, otra fuente del grupo señaló que la decisión ya fue comunicada a diversas facciones palestinas durante reuniones recientes en El Cairo, donde habría sido bien recibida como un paso importante hacia la reorganización administrativa del territorio.
Este proceso se vincula con el plan impulsado tras el alto el fuego negociado el año pasado, el cual contempla la creación de un órgano administrativo independiente. Dicho comité, encabezado por el funcionario palestino Ali Shaath, ha permanecido fuera de Gaza debido a objeciones de Israel, lo que ha retrasado su implementación.
Las negociaciones para avanzar hacia una segunda fase del acuerdo continúan estancadas. Esta etapa incluye puntos sensibles como el desarme de Hamás y la retirada progresiva de las fuerzas israelíes, mientras que sobre el terreno Israel ha ampliado su control a cerca del 70% del territorio.
Hamás, por su parte, condiciona cualquier discusión sobre la entrega de su arsenal al establecimiento previo de una administración palestina funcional. En paralelo, Israel ha rechazado tanto el retorno de Hamás al poder como una toma de control directa por parte de la Autoridad Palestina, lo que mantiene bloqueada la definición del futuro político de Gaza.
En este contexto, la disolución del órgano de gobierno de Hamás se presenta como un movimiento estratégico que podría influir en el rumbo de las negociaciones, aunque persisten profundas diferencias entre las partes involucradas.
Fuente: AFP