La posible fusión entre las aerolíneas mexicanas Volaris y Viva Aerobus ha generado preocupación entre analistas y expertos en competencia económica,
La posible fusión entre las aerolíneas mexicanas Volaris y Viva Aerobus ha generado preocupación entre analistas y expertos en competencia económica, quienes advierten que la unión de estas dos principales compañías de bajo costo podría reducir la competitividad del sector y, a futuro, traducirse en un aumento de las tarifas para los pasajeros.
La propuesta contempla la creación de un grupo empresarial bajo una estructura de sociedad controladora —que agruparía a Volaris y Viva Aerobus, aunque cada marca operaría de manera independiente— con el objetivo declarado de reducir costos operativos, ampliar rutas y fortalecer la posición financiera de ambas aerolíneas.
Según analistas consultados por El Universal, esta concentración puede representar más del 40 % del mercado de aviación en México, y en el segmento específico de aerolíneas de bajo costo son prácticamente los únicos jugadores operando tras la desaparición de Interjet, lo que puede llevar a una posición dominante sin competencia directa significativa.
“Desde el punto de vista de la regulación de competencia económica o antimonopolio, que busca que haya competencia en mercados abiertos como el de la aviación, esto califica claramente como una concentración que necesariamente requerirá de la autorización de la nueva Comisión Nacional Antimonopolio”, dijo Juan Carlos Machorro, abogado líder de la Práctica Transaccional del despacho Santamarina y Steta.
La fusión, que se estaría cerrando una vez que obtenga las aprobaciones regulatorias necesarias en México, Estados Unidos, Colombia y otros mercados, podría consolidar hasta cerca del 70 % del tráfico de pasajeros doméstico en el país, según estimaciones de autoridades y analistas.
Desde la perspectiva de las mismas aerolíneas, la integración permitiría mejorar la eficiencia operativa, disminuir costos de propiedad de aeronaves y ofrecer una red de rutas más amplia, manteniendo la promesa de vuelos a precios accesibles. Sin embargo, los críticos señalan que a medida que disminuya la competencia directa, la presión para mantener tarifas bajas podría reducirse, con el consiguiente riesgo de encarecimiento para los usuarios.
La transacción está prevista para concluir en 2026, una vez que se cumplan todos los requisitos legales y regulatorios, incluyendo el visto bueno de las autoridades antimonopolio, que evaluarán si la concentración es compatible con el interés público y la competitividad del sector aéreo.