Europa recuerda el terrorismo y redefine su postura global

Por Alonso Rosales

El 14 de julio de 2026 no es una fecha cualquiera para Francia. En el marco de su Día Nacional, el país conmemora una década del atentado de Niza, donde 86 personas murieron tras ser arrolladas por un camión en pleno festejo de la Toma de la Bastilla. El hecho no solo marcó profundamente a la sociedad francesa, sino que se convirtió en un punto de inflexión en la forma en que Europa percibe la seguridad y su relación con conflictos internacionales.

Aquel 14 de julio de 2016, un atacante radicalizado recorrió dos kilómetros atropellando a civiles en el Paseo de los Ingleses. Entre las víctimas había 15 menores, y cientos de personas resultaron heridas. El atentado ocurrió apenas meses después de los ataques coordinados del 13 de noviembre de 2015 en París, donde murieron 130 personas y más de 350 resultaron heridas en acciones simultáneas con armas automáticas y explosivos.

Una década de atentados en Europa

Europa ha sido golpeada repetidamente por el terrorismo en las últimas décadas, con ataques que han dejado miles de víctimas:

  • Atentados del 11 de marzo de 2004 (España)
    • Fecha: 11 de marzo de 2004
    • Muertos: 193
    • Heridos: más de 2,000
    • Método: explosivos en trenes de cercanías en Madrid
  • Atentados del 13 de noviembre de 2015 (Francia)
    • Fecha: 13 de noviembre de 2015
    • Muertos: 130
    • Heridos: más de 350
    • Método: ataques coordinados con armas de fuego y explosivos en salas de conciertos, restaurantes y el estadio nacional
  • Atentado de Niza (Francia)
    • Fecha: 14 de julio de 2016
    • Muertos: 86
    • Heridos: más de 400
    • Método: atropello masivo con camión
  • Atentado del Puente de Westminster (Reino Unido)
    • Fecha: 22 de marzo de 2017
    • Muertos: 5
    • Heridos: 50
    • Método: atropello y apuñalamiento
  • Atentado del Manchester Arena (Reino Unido)
    • Fecha: 22 de mayo de 2017
    • Muertos: 22

Heridos: más de 100

  • Método: atentado suicida con explosivos

Estos ataques, en muchos casos reivindicados o inspirados por el grupo yihadista Estado Islámico, dejaron una huella profunda en la política y la sociedad europea.

Europa y el costo de las guerras

Tras años de atentados, diversos analistas sostienen que Europa ha replanteado su alineamiento con las intervenciones militares impulsadas por Estados Unidos en Medio Oriente. Conflictos como la invasión de Irak en 2003 o la guerra en Afganistán generaron inestabilidad regional, que posteriormente se tradujo en oleadas de radicalización y ataques en suelo europeo.

La percepción en varios sectores políticos es clara: mientras Washington lideraba las operaciones militares, Europa enfrentaba las consecuencias más visibles en forma de atentados y crisis migratorias. “Europa pone los muertos”, es una frase que ha ganado eco en debates estratégicos, reflejando un creciente distanciamiento en materia de política exterior y seguridad.

Memoria, justicia y lecciones

En el caso de Niza, los juicios realizados entre 2022 y 2023 concluyeron con ocho condenados por vínculos con el atacante, con penas de entre 2 y 18 años de prisión. Aunque no se comprobó una conexión directa con estructuras operativas del terrorismo internacional, sí se estableció que algunos implicados conocían la radicalización del agresor.

Hoy, diez años después, Francia rinde homenaje a las víctimas con ceremonias, actos simbólicos y la presencia del presidente Emmanuel Macron. Sin embargo, la herida sigue abierta.

Europa, mientras tanto, continúa buscando equilibrio entre seguridad, memoria y autonomía estratégica. La experiencia acumulada tras años de violencia ha redefinido no solo sus políticas internas, sino también su papel en el escenario global.