Crédito de fotos Instagram De Laia López
Por Alonso Rosales
España volvió a tocar la gloria en el fútbol femenino juvenil. La selección española se proclamó campeona del Mundial Femenino Sub-20 de Polonia 2026 tras derrotar a la República Popular Democrática de Corea en una dramática tanda de penaltis, luego de un partido que terminó 0-0 tras 120 minutos de enorme tensión, disciplina táctica y resistencia.
El título se decidió desde los once metros y allí apareció la figura que terminó cambiando la historia de la final: Laia López. La guardameta española detuvo dos lanzamientos y se convirtió en la gran protagonista de una noche que quedará grabada en la memoria de la selección española.
España se impuso finalmente 4-3 en los penaltis, recuperando el título mundial que había conquistado en 2022.
El partido disputado en Lodz fue una batalla cerrada desde el primer minuto. España intentó imponer su circulación de balón y buscar espacios, mientras Corea del Norte respondió con una defensa compacta y una enorme disciplina colectiva.
Las españolas tuvieron algunas de las mejores oportunidades, pero se encontraron con una extraordinaria Pak Ju Gyong, la arquera norcoreana, que durante los 120 minutos sostuvo a su equipo con intervenciones decisivas.
España llegó a inquietar seriamente la portería asiática en diferentes momentos del encuentro. Alba Cerrato tuvo una de las primeras grandes ocasiones, mientras Rosalía Domínguez y otras atacantes españolas también estuvieron cerca de romper el empate.
Pero el gol se resistió.
Corea del Norte también tuvo sus oportunidades y, cuando España necesitó seguridad en su propia área, Laia López respondió con categoría, especialmente ante una ocasión de Ho Kyong antes del descanso.
La segunda mitad mantuvo el mismo guion: España buscando controlar el balón y encontrar el último pase; Corea del Norte defendiendo con orden y esperando una oportunidad para salir al contraataque.
La igualdad llevó el encuentro a la prórroga.
Y tampoco allí apareció el gol.
Cuando el cansancio ya pesaba sobre las futbolistas y el campeonato parecía destinado a decidirse desde los once metros, la responsabilidad pasó a las porteras.
España convirtió sus cuatro lanzamientos: Marisa García, Celia Segura, Carla Julià y Daniela Agote acertaron ante la portería coreana.
Pero la diferencia estuvo en la otra área.
Laia López detuvo dos penaltis.
Primero apareció para detener el lanzamiento de Choe Yon A. España volvió a tomar ventaja y, cuando llegó el último turno de Corea del Norte, la arquera española volvió a convertirse en protagonista al detener el disparo de Pak Il Sim.
Fue el instante definitivo.
Laia López levantó los brazos y sus compañeras corrieron hacia ella. El fútbol español tenía nuevamente una campeona del mundo.
La actuación de la guardameta fue especialmente significativa porque durante buena parte del partido su colega norcoreana, Pak Ju Gyong, había sido una de las grandes figuras del encuentro. Sin embargo, en la lotería de los penaltis, López apareció dos veces para inclinar la balanza.
La victoria también tuvo un componente especial para esta generación española.
En 2024, España y Corea del Norte se habían enfrentado en la final del Mundial Sub-17. Aquel encuentro terminó también en una tanda de penaltis, pero entonces fueron las norcoreanas quienes se quedaron con el título.
Dos años después, las mismas selecciones volvieron a encontrarse en una final mundialista.
Esta vez la historia fue diferente.
España logró imponerse en los penaltis y recuperar la corona mundial Sub-20 que había conquistado en Costa Rica en 2022. FIFA había señalado antes de la final que siete futbolistas españolas arrastraban el recuerdo de aquella derrota de 2024.
El triunfo no puede explicarse solamente por la actuación de Laia López. España llegó a la final después de superar una exigente ruta en el torneo.
La selección dirigida por David Aznar derrotó a Nigeria en la fase de grupos, posteriormente superó a Portugal en octavos, a Brasil en cuartos y a Italia en semifinales.
Ante Italia, España ganó 2-0 con goles de Azzurra Gallo en propia puerta y Pau Comendador, resultado que le permitió regresar a una final mundialista.
El conjunto español mostró durante todo el campeonato una combinación de posesión, presión, velocidad y capacidad para resistir en los momentos difíciles.
En la final, sin embargo, tuvo que demostrar otra virtud: paciencia.
No pudo marcar en 120 minutos, pero tampoco permitió que Corea del Norte encontrara el camino hacia el gol.
La final dejó una imagen poderosa: una portera convertida en heroína cuando todo estaba en juego.
Laia López no necesitó marcar un gol para decidir el campeonato. Sus dos paradas fueron suficientes para transformar una noche de incertidumbre en una celebración española.
El fútbol, muchas veces, pertenece a quienes aparecen en el instante exacto.
Y en Lodz, cuando el balón pesaba más que nunca y cada lanzamiento podía significar la gloria o la derrota, Laia López apareció dos veces.
España vuelve a ser campeona del mundo Sub-20.
La copa viaja nuevamente a España, pero esta vez lo hace después de una final sin goles, de 120 minutos de resistencia y de una tanda de penaltis en la que una joven guardameta escribió su propio capítulo en la historia de La Rojita.
España 0-0 Corea del Norte. Penaltis: 4-3.
El resultado será recordado por el título.
La noche, por Laia López.
Fuentes internacionales: FIFA, Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Confederación Asiática de Fútbol (AFC) e información de EFE/Infobae.