España, Francia e Italia enfrían la alerta de la CIA sobre un posible ataque ruso con drones en el Mediterráneo

Por Redacción ContraPunto

La información publicada por el diario español El Mundo sobre una supuesta alerta de los servicios de inteligencia de Estados Unidos acerca de un posible ataque ruso con drones contra España, Francia o Italia ha provocado preocupación en Europa, pero también una reacción de cautela por parte de los gobiernos señalados.

Según la investigación del periodista Xavier Colás, la inteligencia estadounidense habría compartido con gobiernos europeos información sobre una eventual operación rusa utilizando drones Gerbera transportados en barcos comerciales y lanzados desde el Mediterráneo. El escenario contemplaría una acción limitada contra infraestructura o instalaciones estratégicas, con capacidad para provocar daños materiales, incendios o interrupciones de actividades.

Sin embargo, hasta el 24 de septiembre de 2026 no existe una confirmación pública de la CIA sobre ese supuesto plan, ni se ha informado oficialmente de una fecha, objetivo concreto o decisión del Kremlin de ejecutar una operación de ese tipo.

España: preocupación, pero sin confirmación de un ataque

España aparece entre los tres países mencionados en la investigación periodística. El escenario descrito plantea que drones relativamente pequeños podrían ser transportados en buques comerciales y lanzados desde aguas internacionales del Mediterráneo.

La información no significa que exista actualmente un ataque contra España en preparación. Medios españoles especializados en defensa han subrayado que no existe confirmación pública del Gobierno español ni de la CIA de que Moscú haya decidido atacar territorio español.

El escenario, no obstante, ha reabierto el debate sobre la protección de España frente a amenazas aéreas de pequeño tamaño. El supuesto uso del Mediterráneo modificaría el problema tradicional de la distancia respecto de Rusia: el dron no tendría que recorrer miles de kilómetros desde territorio ruso, sino ser aproximado mediante una plataforma marítima.

El análisis difundido por El Mundo señala precisamente que el objetivo de una eventual operación podría no ser necesariamente el país más próximo a Rusia, sino aquel en el que una acción limitada pudiera producir un mayor impacto político, económico o psicológico.

Francia: Macron niega que la CIA haya enviado la alerta

La reacción francesa ha sido particularmente clara.

El presidente Emmanuel Macron negó este jueves que la CIA hubiera informado a los servicios franceses de una operación rusa con drones contra el sur de Europa.

En una entrevista conjunta con TF1 y France 2, Macron afirmó que Francia podía desmentir que hubiera recibido esa advertencia de la inteligencia estadounidense.

Sin embargo, el mandatario francés estableció una diferencia importante: negar la existencia de esa comunicación específica no significa considerar inexistente la amenaza rusa.

Macron afirmó que una operación de este tipo contra Europa es posible y recordó el aumento de las acciones que París considera parte de la presión rusa contra países europeos.

Francia ya había adoptado medidas para reforzar la protección de infraestructuras críticas frente a drones y ciberataques. El 18 de septiembre, Macron ordenó al Gobierno preparar un plan para proteger instalaciones estratégicas ante lo que describió como una intensificación de las amenazas híbridas rusas.

Por tanto, la posición francesa combina el rechazo a la versión de que la CIA haya enviado ese aviso concreto con una advertencia de que un ataque ruso en Europa constituye un escenario que no puede descartarse.

Italia: Roma desmiente la existencia de una alerta operativa

En Italia también se produjo una reacción inmediata.

El ministro de Defensa, Guido Crosetto, afirmó que la información publicada sobre posibles ataques rusos contra Italia, Francia y España no encontraba confirmación.

Crosetto pidió evitar aumentar la tensión en un momento que calificó de particularmente delicado. Según ANSA, fuentes italianas consultadas indicaron además que no había llegado a los niveles operativo, diplomático o militar italianos una alerta de ese tipo.

El viceprimer ministro Matteo Salvini también rechazó la existencia de un dossier de la CIA sobre un ataque de estas características y pidió calma frente a informaciones que, según su posición, podían incrementar innecesariamente la tensión.

La prensa italiana también informó que fuentes de la Presidencia del Gobierno y de los servicios de inteligencia no tenían constancia de una comunicación de la CIA sobre un plan ruso para atacar Italia mediante drones lanzados desde barcos en el Mediterráneo.

La diferencia entre una alerta de inteligencia y un plan de ataque

La controversia pone sobre la mesa una diferencia fundamental.

Una información de inteligencia puede advertir sobre una capacidad, preparación, intención potencial o escenario de riesgo sin significar necesariamente que una operación haya sido autorizada o que vaya a ejecutarse.

En este caso, la investigación periodística sostiene que fuentes vinculadas a la inteligencia lituana conocían un escenario en el que Rusia podría utilizar drones Gerbera transportados por buques comerciales.

El Gerbera es un aparato relativamente pequeño. Las características difundidas por medios europeos lo sitúan en torno a los dos metros de longitud, con un peso de hasta 18 kilogramos, una velocidad aproximada de 160 kilómetros por hora y una autonomía que puede alcanzar unos 600 kilómetros, dependiendo de la configuración.

Su importancia dentro del escenario planteado no estaría en provocar una destrucción comparable con un ataque convencional de misiles, sino en generar interrupciones, incendios, daños localizados y un efecto psicológico y político.

El Mediterráneo, un nuevo espacio de preocupación

La hipótesis divulgada también refleja una transformación del debate europeo sobre seguridad.

Hasta ahora, gran parte de la preocupación militar relacionada con Rusia se concentraba en el flanco oriental de la OTAN: Polonia, los países bálticos, Rumanía y otros Estados próximos a Rusia o Bielorrusia.

El escenario mediterráneo introduce otra posibilidad: que una plataforma marítima pueda acercar una amenaza aérea a países considerablemente más alejados de Rusia.

Esto no significa que España, Francia o Italia estén actualmente bajo un ataque ruso inminente. De hecho, las declaraciones públicas de París y Roma apuntan precisamente a la ausencia de confirmación de la alerta descrita por El Mundo.

Pero sí existe una preocupación europea más amplia por las denominadas amenazas híbridas, que incluyen sabotajes, ciberataques, espionaje, interferencias y operaciones con drones.

El presidente francés ha reconocido públicamente que Rusia ha incrementado este tipo de actividades y que Europa debe prepararse para posibles ataques contra infraestructuras críticas.

Una Europa dividida entre la alerta y la prudencia

Las reacciones de los tres países muestran una diferencia importante entre la información periodística y la posición oficial conocida.

España aparece entre los países señalados por la investigación, pero no existe confirmación pública de que Moscú haya decidido atacarla.

Francia niega que la CIA le haya transmitido el supuesto aviso, aunque Macron reconoce que una acción rusa contra Europa es un escenario posible y que la amenaza híbrida está aumentando.

Italia también niega haber recibido una alerta operativa de ese tipo y su ministro de Defensa pidió evitar una escalada verbal en torno a una información que, según Roma, no está confirmada.

Mientras tanto, distintas autoridades europeas continúan advirtiendo sobre un aumento de las acciones atribuidas a Rusia contra países de la OTAN. Responsables de inteligencia europeos han expresado preocupación por posibles nuevas provocaciones, aunque las evaluaciones difieren sobre la inmediatez y magnitud de una eventual escalada.

El resultado es un escenario en el que la amenaza general es tomada en serio, pero la existencia de un plan ruso concreto para atacar España, Francia o Italia con drones Gerbera sigue sin estar públicamente demostrada.

La cuestión central, por ahora, no es si Europa se encuentra ante un ataque confirmado, sino hasta qué punto los gobiernos europeos deben prepararse para escenarios de guerra híbrida que hasta hace pocos años parecían improbables.

El Mediterráneo, en ese contexto, deja de ser únicamente una frontera geográfica y pasa a formar parte del debate europeo sobre seguridad, vigilancia marítima y protección de infraestructuras críticas.

La información difundida este jueves demuestra también la importancia de distinguir entre una alerta de inteligencia, una hipótesis operativa y un ataque efectivamente decidido. Por el momento, los gobiernos de Francia e Italia han negado que hayan recibido el aviso descrito por El Mundo, mientras que no existe una confirmación pública de la CIA que permita establecer que Rusia haya tomado la decisión de atacar alguno de los tres países.

Fuentes

  • El Mundo, investigación del periodista Xavier Colás sobre la supuesta alerta de inteligencia estadounidense.
  • Reuters, sobre las declaraciones del presidente Emmanuel Macron y la posición francesa.
  • EFE, sobre la negación de Macron y sus advertencias sobre la amenaza rusa.
  • ANSA, sobre la reacción del ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, y del Gobierno italiano.
  • Euronews, sobre el supuesto escenario de drones Gerbera lanzados desde buques en el Mediterráneo.
  • The Guardian, sobre las advertencias de responsables europeos de inteligencia acerca de posibles nuevas acciones rusas contra la OTAN.
  • Reuters, sobre el incremento de las amenazas híbridas rusas señalado por Emmanuel Macron.