Entre tinta y memoria, el MUPI impulsa un taller de creación artística

El Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) reunió a artistas, escritores y personas interesadas en la creación cultural durante el taller «Tinta Imprudente», una jornada gratuita que promovió la expresión artística, la memoria histórica y la libertad de pensamiento a través de la escritura y la serigrafía.

Zarko Pinkas |

El Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) reunió a artistas, escritores y personas interesadas en la creación cultural durante el taller «Tinta Imprudente», una jornada gratuita que promovió la expresión artística y la libertad de pensamiento a través de la escritura y la serigrafía.

La actividad, realizada el sábado 25 de julio de 2026, de 8:30 a. m. a 4:00 p. m., fue facilitada por Jeniffer Cerritos y Pedro Rivas, quienes guiaron a los participantes en un proceso creativo que combinó herramientas de narrativa, ilustración y serigrafía básica. El MUPI proporcionó todos los materiales e insumos necesarios para que cada asistente desarrollara sus propuestas artísticas.

Más allá del aprendizaje técnico, el taller se convirtió en un espacio de encuentro e intercambio entre personas interesadas en el arte, la cultura y la preservación de la memoria histórica. A través de diversos ejercicios prácticos, los asistentes exploraron nuevas formas de expresión y plasmaron sus creaciones mediante técnicas básicas de serigrafía.

El nombre del taller rinde homenaje a Prudencia Ayala (Sonzacate, 1885–San Salvador, 1936), escritora, activista social y lideresa indígena salvadoreña. Reconocida como una pionera en la defensa de los derechos de las mujeres, en 1930 desafió las estructuras políticas de su tiempo al convertirse en la primera mujer en postularse a la Presidencia de la República de El Salvador, cuando las mujeres aún no tenían derecho al voto. Su valentía y la voz que muchos calificaron entonces de “imprudente” continúan inspirando la defensa de la libertad de expresión y la construcción de la memoria histórica.

Con la realización de «Tinta Imprudente», el Museo de la Palabra y la Imagen reafirma su compromiso de impulsar espacios formativos, inclusivos y accesibles que fortalezcan la creatividad, el pensamiento crítico y la participación cultural de la ciudadanía.