Elecciones en Honduras con un retraso histórico para definir el ganador

Por Alonso Rosales

Honduras vive uno de los momentos más críticos en su historia democrática reciente: casi un mes después de las elecciones generales celebradas el 30 de noviembre de 2025, aún no existe un presidente electo oficialmente proclamado, y hoy el Congreso Nacional (CN) busca declarar como ganador al candidato del Partido Nacional, Nasry “Tito” Asfura, antes de que concluya el recuento completo de todas las actas. Este escenario ha desatado una profunda crisis política, protestas callejeras y un intenso escrutinio internacional.

 Situación actual del recuento

El Consejo Nacional Electoral (CNE) mantiene un proceso de escrutinio especial de miles de actas con inconsistencias, que son fundamentales para definir el resultado final. Según los datos oficiales más recientes, Asfura lidera con aproximadamente el 40.3 % de los votos, seguido muy de cerca por Salvador Nasralla, candidato del Partido Liberal, con alrededor del 39.5 %, mientras que Rixi Moncada, de Libertad y Refundación (Libre), queda en tercer lugar con cerca del 19 %.

El escrutinio especial involucra 2,700+ actas con irregularidades, cuya revisión se ha visto retrasada por problemas administrativos, falta de delegados en las mesas de verificación y disputas políticas dentro del CNE. El organismo tiene hasta el 30 de diciembre de 2025 para oficializar los resultados, pero el avance ha sido lento y lleno de tensiones.

 Postura del Congreso Nacional

El Congreso Nacional, cuyas mayorías están vinculadas a partidos de derecha, ha empezado a plantear una proclamación anticipada de ganador, arguyendo la necesidad de dar “certidumbre política” ante el atraso histórico. Sin embargo, esta iniciativa ocurre antes de completar el recuento legalmente establecido, lo que ha generado fuertes críticas.

Organizaciones políticas y expertos advierten que declarar un ganador sin que todas las actas y reclamaciones sean debidamente resueltas violenta el marco normativo electoral hondureño y puede agravar la crisis de legitimidad que ya afecta al sistema democrático del país.

 Posturas de los actores principales

 Salvador Nasralla y el Partido Liberal

Salvador Nasralla ha rechazado de plano cualquier proclamación anticipada. El candidato sostiene que aún existen miles de actas con inconsistencias que podrían cambiar el resultado, y que no aceptar el conteo voto por voto sería injusto y contrario a la voluntad popular. Nasralla ha expresado que proceder sin un escrutinio completo sería “impedir que se cuenten todos los votos”.

Además, ha criticado al CNE por su politización y por permitir una situación en la que el Partido Nacional podría sacar ventaja incluso antes de validar impugnaciones y reclamos pendientes.

 Partido Libre y protestas sociales

El partido Libre, junto con distintos sectores sociales, no reconoce los resultados preliminares y ha convocado protestas. Acusan al proceso electoral de estar viciado de irregularidades, denuncian una supuesta interferencia extranjera —especialmente por el apoyo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia Asfura— y consideran la posible proclamación anticipada como un intento de “fraude institucional”.

Las manifestaciones en diversas ciudades reflejan la frustración de sectores populares que exigen transparencia y respeto al voto, denunciando un posible “golpe electoral”.

Observadores internacionales

Los observadores internacionales han venido siguiendo el proceso con atención:

  • Organización de Estados Americanos (OEA) y Unión Europea (UE) han señalado que hasta el momento no hay evidencia de fraude sistemático, pero han enfatizado que los procedimientos pendientes deben completarse con transparencia antes de cualquier proclamación oficial.
  • La Misión de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL) advirtió que declarar resultados sin completar el recuento total podría profundizar gravemente la crisis, incluso más que la que vivió el país tras las elecciones de 2009, y llamó a respetar los plazos y garantías legales del proceso electoral.

Estas misiones han insistido en que solo un escrutinio completo —incluyendo la revisión de todas las actas con observaciones— puede otorgar legitimidad al resultado final y prevenir una escalada de confrontación política y social.

 Impacto y riesgos

La prolongación del proceso electoral y la presión por una proclamación anticipada han generado:

  • Polarización política extrema entre sectores sociales y partidos.
  • Movilizaciones diarias en varias ciudades del país.
  • Desconfianza amplia en las instituciones electorales y en el sistema político.
  • Preocupación de la comunidad internacional sobre la estabilidad democrática de Honduras.

La combinación de una diferencia muy estrecha entre los principales candidatos y la falta de un proceso de recuento consensuado ha colocado a Honduras en una encrucijada política que podría afectar su transición presidencial y su confianza ciudadana en las instituciones públicas