Redacción ContraPunto
San Salvador – El Salvador importó $3,294.1 millones en alimentos durante 2025, cifra que representa un crecimiento del 13 % respecto a 2024 y evidencia la alta dependencia del país en productos alimentarios del exterior, según las cifras oficiales del Banco Central de Reserva (BCR) Diario el Mundo
De ese total, casi el 40 % corresponde a preparaciones comestibles y cereales, rubros que ocuparon los primeros lugares en valor de compra externa al cierre del año. Las preparaciones alimenticias sumaron $819.6 millones, mientras que los cereales alcanzaron $527.8 millones en importaciones, un incremento interanual significativo especialmente en el caso de este último grupo, marcado por un crecimiento del 29.2 % respecto a 2024.
Importaciones por categorías
El informe del BCR detalla que la canasta alimentaria importada incluye una amplia gama de productos que sustentan la demanda interna salvadoreña:
Exportaciones alimentarias y brecha comercial
En contraste, las exportaciones de alimentos de El Salvador en 2025 sumaron $1,478.6 millones, cifra superior en valor a la de 2024 (que fue de $1,401.4 millones), aunque en volumen físico se registró una reducción del 4.5 %, totalizando 1,389.4 millones de kilogramos.
Esta dinámica pone de manifiesto la amplia brecha entre importaciones y exportaciones en el sector: las compras externas de alimentos fueron aproximadamente 2.2 veces mayores que las ventas al exterior, lo que ubica el balance comercial alimentario en un déficit relevante para la economía.
Causas y contexto
Expertos y analistas señalan que esta estructura responde, en gran medida, a la limitada capacidad de producción interna de ciertos cultivos básicos y la fuerte inserción del país en cadenas de suministro regionales e internacionales. Productos que forman parte de la dieta cotidiana, como maíz, frijoles, lácteos y carnes, no alcanzan a ser producidos en volúmenes suficientes por la agricultura local, lo que obliga a fortalecer las compras externas.
Además, la variación positiva en el valor de exportaciones del sector alimentario —aunque menor en volumen— sugiere mejoras en precios o productos de mayor valor agregado vendidos al exterior, aunque esto no ha sido suficiente para compensar las crecientes importaciones.
Perspectivas
Los retos del sector alimentario salvadoreño pasan por incrementar la productividad local, diversificar productos exportables y reducir la dependencia en importaciones, sin descuidar el abastecimiento interno. Datos preliminares de comercio exterior muestran tendencias mixtas, con crecimiento de exportaciones en otros sectores productivos que podrían fortalecer la balanza comercial general del país.