Por Manuel Luna
Pertenezco a la última generación de estudiantes universitarios de primer ingreso que se les rapo la cabeza en las entradas de la universidad (1975) bien recuerdo en cada entrada a su recinto estaban los estudiantes de antiguo ingreso con tijera en mano esperando a los de nuevo ingreso para atacar en manada, quien me atacó con otros fue un usuluteco, Quincho Serpas, me reconoció y dijo: ¡Ah! ¡Meme Luna!, y se fue tijera en mano para cometer esa tradición abusiva y salvaje.
No sé cómo supe en ese momento, que dentro del universidad existía una peluquería y por buena suerte el peluquero era otro usuluteco que trabajaba en la barbería Luz del Sr. Chepe Luis. Y mi pelo fue cortado decentemente.
En los días siguientes, la Asociación de Estudiantes Universitarios (AGEUS) estampó posters por todo el campus universitario con la leyenda donde se leía: “Compañeros Estudiantes: cortar el pelo a los compañeros de primer ingreso es costumbre de Militares”, de esta manera se erradicó esa tradición abusiva y salvaje, y no se volvió a cometer dentro del Alma Mater”.
Esta nueva ministra Karla Trigueros, capitana y doctora en medicina, que bien que no llegó con tijera en mano, pero sí llegó con su uniforme de combate, espero que tome en cuenta que las escuelas no son centros de adiestramiento militar ni son para imponer nacionalismos de adoctrinamientos, así espero de los maestros no tomen tijera en mano o que exijan a cada alumno se les tenga que cuadrar todas las mañanas.
No sé qué mensaje está enviando el Presidente Bukele, con esta asignación ministerial para un cargo tan sensible que es la educación de una sociedad y más para la nuestra que adolece de muchos servicios sociales.
Esto es imposición de un régimen castrense en las escuelas, el estigma que tienen las fuerzas armadas en nuestro país es controversial, los altos mandos militares estuvieron envueltos en las masacres de salvadoreños y aún continúan militares con juicos pendientes por delitos de lesa humanidad.
Nuevamente la pregunta: ¿Qué mensaje trata de enviar el Sr. Presidente a todo el país y al mundo y a esa nueva generación de jóvenes estudiantes, hombres y mujeres Salvadoreños?
De la capitana y doctora Karla Trigueros, no niego sus conocimientos en su área, pero hay un dicho popular, y perdón si soy banal en decir “zapatero a tu zapato”; la publicidad le cayó muy bien capitana; un rostro agraciado con el glamur de la moda de gafas grandes, vistiendo su uniforme camuflajeado, más pareciera un maniquí de alguna casa de moda exhibiendo atuendo militar y la veo como una figura distópica en un país tan difícil como el nuestro marcado risiblemente por clases sociales por un lado, la opulencia de pocos y la pobreza de muchos.
De la capitana Karla Trigueros estamos esperando más, más que de lo que ya dio y ordenó: Tijera y pelos y los conocidos ceremoniales patrios, que, esperemos en estos actos no caigan desmayados niños y niñas bajo ese clima extremo, como en mis tiempos, que estando formados y en estos actos patrios vi caer a compañeros más pobres que yo que por no haber desayunado o mal alimentados caían al suelo desmayados y los llevaban a la sombra para que se recuperaran de la insolación.
Mientras se cantaba: “Saludemos la Patria orgullosos de hijos suyos podemos llamar”. Qué ironía y que patria hemos tenido, para ser sus hijos.
Ministra Karla: Espero que no sólo de tijera y pelo, actos ceremoniales y saludos militares no sea la nueva pedagogía educativa salvadoreña.
Presidente Bukele, su audacia le salió bien con su modelito castrense, esperemos que la ministra Trigueros, nos dé otra sorpresa más relevante y mi consejo: se vería más amable con su bata blanca de doctora que con ese uniforme que da terror a la pedagogía salvadoreña.