El legado clandestino del “El Mayo”: décadas de impunidad y redes de corrupción

Por Alonso Rosales, Analista Internacional

Ismael “El Mayo” Zambada García, emblemático líder del Cártel de Sinaloa, rindió declaración de culpabilidad ante un tribunal federal de Nueva York el pasado 25 de agosto, admitiendo su rol como cabeza de una “empresa criminal continua” y conspiración bajo la ley RICO, enmarcando una trayectoria de casi 35 años de narcotráfico transnacional .

Permanencia en la clandestinidad

Durante más de cinco décadas, “El Mayo” logró eludir detenciones, operando desde las montañas de Sinaloa mediante un sofisticado sistema de seguridad y sin exponer su vida privada al ojo público. A pesar de su rol central, nunca otorgó conferencias de prensa ni buscó notoriedad pública.

Corrupción estructural

En su declaración, reconoció que la organización criminal pagó sobornos a policías, mandos militares y políticos mexicanos para garantizar su impunidad. Sin embargo, no mencionó nombres concretos ni a qué niveles de gobierno llegaron dichos pagos.

Acusaciones sin confirmación: vínculos con la CIA, DEA y financiamiento político

Circulan afirmaciones de que “El Mayo” y Joaquín “El Chapo” Guzmán patrocinaron a presidentes, senadores, gobernadores, policías y altos mandos militares, y que operaban como fuentes valiosas para agencias como la DEA o la CIA. Sin embargo, no existe evidencia pública transparente para respaldar estas alegaciones.

• La justicia estadounidense ha sido clara respecto a que Zambada no está cooperando con el gobierno y su culpabilidad no implica ningún acuerdo de colaboración.

• No hay registros oficiales ni documentos judiciales que confirmen que “El Mayo” actuara como informante o fuente para agencias estadounidenses.

El costo de su impunidad

Chapo y Chapito se enfrentan al Mayo

Su declaración implicó una confiscación de bienes estimada en 15.000 millones de dólares y podría derivar en una condena obligatoria de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional; la audiencia de sentencia está programada para enero de 2026.

Reflexión final

Aunque su figura operó en las sombras, la magnitud de su influencia y la red de corrupción que admitió pagar revelan la profundidad de la infiltración del crimen organizado en instituciones mexicanas. El desafío para México y Estados Unidos será seguir indagando esas conexiones sin evidencias públicas —algo que muchos ciudadanos exigirán en los próximos meses.

Fuentes:

• Declaración de culpabilidad, confiscación de 15 000 millones de dólares, y sentencia pendiente para enero 2026 .

• Detalles adicionales del caso y contexto judicial.

• Descripción de su trayectoria oculta y red de sobornos.