Por Redacción ContraPunto
En el marco de la conmemoración de los 205 años de la Independencia de Centroamérica, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dirigió la noche del martes 15 de septiembre una cadena nacional de radio y televisión bajo el lema “El futuro es nuestro. Sigamos construyéndolo”, en un mensaje que vinculó la celebración patria con la transformación de la infraestructura educativa, vial y tecnológica del país.
El mensaje presidencial tuvo como escenario principal el cantón Los Toles, en Ahuachapán Centro, donde el Gobierno inauguró un nuevo centro escolar y una carretera de aproximadamente 15.14 kilómetros, obras que, según las autoridades, beneficiarán a unas 4,000 familias y facilitarán la conectividad de varias comunidades hasta la zona fronteriza con Guatemala.
La elección de Los Toles tuvo además un componente simbólico. Un año antes, estudiantes de la comunidad habían protagonizado las celebraciones de Independencia mientras desfilaban por una calle de tierra y lodo. A partir de aquellas imágenes, el Gobierno anunció la pavimentación de la vía. Un año después, Bukele regresó al lugar para mostrar la obra concluida y afirmó que se trataba del cumplimiento de una promesa realizada en 2025.
Educación como eje del futuro
Uno de los principales componentes del mensaje fue la educación. El centro escolar reconstruido cuenta con nuevas aulas y espacios para los estudiantes, además de áreas destinadas a actividades educativas, recreativas y comunitarias. El proyecto incluyó trabajos de reconstrucción y remodelación, con una inversión reportada de aproximadamente 1.2 millones de dólares.
Durante la cadena nacional, Bukele pidió a la ministra de Educación, Karla Trigueros, gestionar la incorporación de los estudiantes de Los Toles a un programa piloto que contempla computadoras, acceso a internet y tutores de inteligencia artificial como herramientas de apoyo al aprendizaje.
El mensaje presidencial planteó así una relación directa entre infraestructura, tecnología y formación de las nuevas generaciones. Desde la comunicación oficial se ha resumido esa visión en la idea de que el Estado debe proporcionar las herramientas —escuelas, tecnología y educación— mientras los estudiantes deben aprovecharlas mediante el estudio, el aprendizaje y el esfuerzo.
Una independencia asociada al desarrollo
La cadena nacional formó parte de una narrativa gubernamental más amplia alrededor del concepto de independencia. Durante las actividades conmemorativas, funcionarios del Gobierno han planteado que la libertad debe expresarse también en la posibilidad de vivir con seguridad, estudiar, trabajar y desarrollar proyectos de vida.
El vicepresidente Félix Ulloa había señalado previamente, durante la inauguración del Mes Cívico, que la independencia contemporánea también implica avanzar hacia una mayor autonomía económica, tecnológica y estratégica.
En ese contexto, el mensaje de Bukele colocó las obras de Los Toles como una representación concreta de esa visión: una comunidad rural con una nueva vía de comunicación y un centro educativo renovado.
“Sigamos construyéndolo”
El lema utilizado para la cadena nacional —“El futuro es nuestro. Sigamos construyéndolo”— fue también utilizado por el Gobierno durante las actividades del 15 de septiembre, incluyendo el desfile de Independencia y las comunicaciones oficiales relacionadas con educación, seguridad e infraestructura.
Más que presentar la Independencia únicamente como una conmemoración histórica, el mensaje presidencial buscó relacionarla con los cambios que el Gobierno afirma estar impulsando en el presente y con las oportunidades que espera generar para las nuevas generaciones.
La cadena nacional cerró así una jornada marcada por los símbolos patrios y por una apuesta comunicacional centrada en una idea: que la celebración de los 205 años de Independencia debe estar acompañada por obras y políticas dirigidas a preparar al país para las próximas décadas.
En Los Toles, la imagen de los estudiantes que un año atrás marcharon sobre el lodo fue sustituida por la de una comunidad con una carretera pavimentada y una escuela reconstruida. Para el Gobierno, ese contraste representa una parte de la transformación que pretende proyectar hacia el futuro: “El futuro es nuestro”, pero, como establece el propio lema presidencial, “sigamos construyéndolo”.