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domingo, 09 de mayo del 2021

Distintos significados del valor agregado

En Economí­a se comenzó a utilizar el nombre de valor agregado desde hace unos setenta años, para identificar el valor adicional que una empresa le da a un bien o servicio mediante el proceso de producción, es el valor de venta menos el valor de las materias primas, productos intermedios y servicios adquiridos por la empresa para la producción del mismo. Este significado económico es poco conocido por la población y poco frecuente en los distintos buscadores de Internet, sin embargo el común de la gente conoce el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que se aplica sobre este valor. El  valor agregado por cada empresa es distribuido por la misma en forma de salarios, rentas, franquicias, intereses y beneficios (ganancias), por esa razón el valor agregado en el proceso productivo es igual al ingreso de los factores de producción (trabajo, tierra, tecnologí­a, capital de préstamo y capital de riesgo).  La suma de los valores agregados brutos por todas las empresas y negocios personales de un paí­s se conoce como Producto Interno Bruto (PIB).

En Mercadotecnia, se utiliza desde hace cuarenta años, para identificar las caracterí­sticas extras de calidad y presentación que cada empresa le da al bien o servicio para satisfacer y agradar a sus clientes; como por ejemplo una tienda que al comprar un producto, no solo lo lleva gratuitamente a nuestra casa, sino que también se encarga de instalarlo y darle un mantenimiento sin pago alguno por algunos meses.

En el caso de las Finanzas, desde hace unos treinta años, se denomina como valor agregado a las ganancias superiores a las obtenidas en una inversión muy segura. Los especialistas en finanzas generalmente lo llaman “valor económico agregado (EVA)” y lo definen como lo que queda de las ganancias una vez satisfecha la rentabilidad mí­nima esperada por los dueños de la empresa; es decir que incorpora el costo del capital en el cálculo de la rentabilidad del negocio. Se crea valor en una empresa cuando la rentabilidad generada supera el costo de oportunidad de los accionistas   (por ejemplo, la tasa de interés que obtendrí­an  comprando bonos del gobierno o de empresas muy sólidas financieramente).

Para ver la diferencia de los conceptos vertidos, podemos pensar en el cultivo tradicional de maí­z, el cual utiliza muy pocos insumos (semillas criollas, abonos orgánicos, control biológico de plagas, destusado y desgranado a mano, transportado en caballos o carretas), aunque  la productividad por manzana cultivada es relativamente baja, valora el trabajo del campesino (que se encuentra desocupado durante el perí­odo de lluvias) y de la tierra empinada; la mayorí­a de productores venden el maí­z seco y en grano (muy pocos en la forma de atol, rí­guas, elotes locos y tortillas); muchos agricultores grandes sólo están dispuestos a invertir en el cultivo tradicional  del maí­z si obtienen una ganancia superior al 6 % anual, que es el interés que en la actualidad están pagando los bonos que coloca el Estado en la Bolsa de Valores.

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Santiago Ruiz
Santiago Ruiz
Columnista Contrapunto

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