Por Alonso Rosales
En medio de una creciente tensión regional tras un violento enfrentamiento armado en aguas territoriales cubanas, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, emitió este jueves su primera reacción pública, reafirmando que la isla no representa una amenaza para ningún país, aunque sí actuará con firmeza ante cualquier intento de agresión terrorista o desestabilizadora.
En un mensaje difundido a través de su cuenta oficial en la red social X, Díaz-Canel respondió a los hechos ocurridos el miércoles cerca de la costa norte de la isla, donde fuerzas cubanas interceptaron una embarcación con matrícula de Florida que, según autoridades de La Habana, transportaba a un grupo armado con supuestos fines terroristas. El enfrentamiento dejó al menos cuatro personas muertas y varios heridos.
“Cuba no agrede ni amenaza. Lo hemos planteado en reiteradas ocasiones y lo ratificamos hoy: Cuba se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional”, declaró el presidente cubano, subrayando la defensa de la isla como un deber ineludible del gobierno.
El mandatario añadió que, aunque el país caribeño mantiene una postura pacífica en sus relaciones internacionales, está preparado para enfrentar y neutralizar cualquier intento de desestabilización o violencia dirigida contra su integridad territorial. Estas declaraciones coinciden con el reporte de autoridades cubanas, que identificaron a los ocupantes de la embarcación como cubanos residentes en Estados Unidos que, según La Habana, habrían tenido “intenciones de infiltración” con fines subversivos.
La versión oficial cubana sostiene que la lancha ingresó ilegalmente a aguas soberanas y abrió fuego contra una patrulla de la Guardafronteras, lo que desencadenó el intercambio de disparos que terminó en víctimas mortales. Además, las fuerzas cubanas habrían incautado armas, explosivos improvisados y equipo táctico de los implicados.
La reacción de Washington, incluida la del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, ha sido prudente, anunciando investigaciones independientes para esclarecer los hechos y negando cualquier implicación oficial del gobierno de Estados Unidos en el incidente.
Este pronunciamiento de Díaz-Canel se produce en un momento de tensiones acumuladas entre Cuba y Estados Unidos, en medio de sanciones económicas, bloqueos energéticos y un contexto regional más amplio que ha puesto a prueba las relaciones bilaterales. No obstante, el mandatario insistió en que la posición cubana busca garantizar la seguridad nacional sin escalar el conflicto.
FUENTES , INFOBAE, RTVE, EURONEWS