Dejan firme condena de 30 años contra militares por asesinato de periodistas neerlandeses

Por Redacción ContraPunto

San Salvador, El Salvador — La justicia salvadoreña dejó firme la condena de 30 años de prisión contra tres antiguos altos mandos militares por el asesinato de cuatro periodistas neerlandeses ocurrido el 17 de marzo de 1982, durante el conflicto armado salvadoreño.

La decisión se produjo después de que la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declarara inadmisibles los recursos de casación presentados por las defensas del exministro de Defensa José Guillermo García, el exdirector de la Policía de Hacienda Francisco Antonio Morán Reyes y el excoronel Mario Adalberto Reyes Mena.

Con el fallo de la Sala, comunicado a las partes en septiembre, se agotó el último recurso que mantenía abierta la posibilidad de modificar la condena. Posteriormente, la Cámara de lo Penal de la Cuarta Sección del Centro, con sede en Santa Tecla, declaró firme y ejecutoriada la sentencia que había emitido el 30 de abril de 2026.

Un crimen ocurrido hace 44 años

Los periodistas asesinados fueron Koos Jacobus Andries Koster, Jan Cornelius Kuiper, Hans Lodewijk ter Laag y Johannes Jan Willemsen, integrantes de un equipo de la televisión neerlandesa IKON que se encontraba en El Salvador para documentar el conflicto armado.

El 17 de marzo de 1982 fueron interceptados en una zona rural de Santa Rita, Chalatenango. La investigación judicial estableció responsabilidades penales contra los tres antiguos mandos militares por su participación en los hechos.

El caso se convirtió en uno de los expedientes más emblemáticos de las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante la guerra civil salvadoreña.

De 60 años a una condena efectiva de 30

El proceso judicial tuvo su etapa decisiva en 2025, cuando un tribunal declaró culpables a García, Morán y Reyes Mena.

La sentencia contempló inicialmente 15 años de prisión por cada una de las cuatro víctimas, lo que representaba 60 años para cada condenado. Sin embargo, la legislación penal vigente cuando ocurrieron los asesinatos establecía límites para el cumplimiento efectivo de las penas acumuladas.

Por ello, la condena quedó establecida en 30 años de prisión para cada uno de los tres militares. La Cámara de lo Penal confirmó posteriormente esa decisión y rechazó los argumentos de las defensas que buscaban anular el veredicto.

La sentencia de la Cámara fue recurrida ante la Sala de lo Penal. Sin embargo, los magistrados rechazaron los recursos de casación debido a deficiencias formales y porque, según la resolución, los escritos de la defensa no planteaban adecuadamente nuevos cuestionamientos contra los fundamentos determinantes de la sentencia.

Un proceso que atravesó décadas

La resolución representa el cierre de una prolongada ruta judicial iniciada décadas después de los asesinatos. El caso permaneció durante años sin una condena penal contra los altos mandos señalados por su responsabilidad en los hechos.

La sentencia también adquiere relevancia dentro de los procesos relacionados con graves violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto armado salvadoreño, particularmente por tratarse de un caso que alcanzó una resolución firme después de pasar por diferentes instancias judiciales.

Organizaciones de derechos humanos han considerado el fallo un precedente importante en materia de justicia para las víctimas del conflicto armado.

Una sentencia que cierra la vía ordinaria

Con la declaración de firmeza realizada por la Cámara de Santa Tecla, la condena contra García, Morán y Reyes Mena deja de estar sujeta a los recursos ordinarios que habían mantenido abierto el proceso.

La decisión judicial pone así un punto final a una de las causas más significativas relacionadas con el asesinato de periodistas extranjeros durante la guerra civil salvadoreña.

Más de cuatro décadas después de la emboscada en Chalatenango, la justicia salvadoreña ha establecido una responsabilidad penal que, tras superar las distintas etapas de impugnación, queda definitivamente incorporada al expediente judicial.

El caso de los periodistas neerlandeses permanece, además, como uno de los episodios que vinculan la historia del conflicto armado con la exigencia de investigar y juzgar las violaciones graves de derechos humanos cometidas durante ese período.

Fuentes consultadas

  • Sala de lo Penal / cobertura judicial, sobre el rechazo de los recursos de casación.
  • Infobae / EFE, sobre la decisión de la Corte Suprema y los recursos presentados por las defensas.
  • Fundación Comunicándonos, antecedentes de la resolución de la Cámara de lo Penal.