Por Alonso Rosales
En un hecho que marca un hito en las relaciones diplomáticas y de seguridad regional, el presidente de la República de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles, recibió en visita oficial a su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, para oficializar el inicio de la construcción del Centro de Atención para el Control del Crimen Organizado (CACCO), uno de los proyectos penitenciarios más ambiciosos en la historia costarricense.
El complejo, que se edificará en San Rafael de Alajuela, forma parte de la cooperación estratégica bilateral enmarcada en la iniciativa regional denominada “Escudo de las Américas”, orientada a fortalecer la seguridad, el Estado de derecho y la lucha contra el crimen organizado transnacional en Centroamérica.
Durante la ceremonia, ambos mandatarios coincidieron en que el CACCO no representa únicamente una obra de infraestructura, sino un cambio de paradigma en la política de seguridad penitenciaria, enfocado en el aislamiento efectivo de estructuras criminales de alto perfil y en la reducción del hacinamiento carcelario.
El presidente Nayib Bukele subrayó que la seguridad es una condición indispensable para el desarrollo económico y social de los países.
“Cuando la inseguridad avanza, se cae el trabajo, se complica la educación y se frena la economía. La gente deja de salir, los negocios cierran temprano, la inversión se va y el turismo desaparece”, expresó.
Bukele recordó además la experiencia de El Salvador durante décadas de control territorial por parte de pandillas, señalando que cuando la delincuencia se consolida, termina convirtiéndose en un gobierno paralelo que socava la democracia y los derechos ciudadanos.
En ese contexto, destacó el papel estratégico del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) dentro del modelo de seguridad salvadoreño, al señalar que las cárceles tradicionales en la región se habían transformado en centros de operación criminal con privilegios indebidos para los reclusos.
Por su parte, el presidente Rodrigo Chaves afirmó que el diseño y la concepción del CACCO incorporan protocolos de control estricto, inspirados en experiencias exitosas de El Salvador. Indicó que el impulso definitivo del proyecto surgió tras la visita del presidente Bukele en 2024 al centro penal costarricense La Reforma.
El CACCO tendrá capacidad para albergar a 5,100 privados de libertad, distribuidos en cinco módulos de máxima seguridad, marcando un antes y un después en el sistema penitenciario nacional.
“Solo los tontos no aprenden de una mente ajena. Este proyecto se ha beneficiado de la cooperación técnica y del conocimiento compartido por El Salvador, lo que ha permitido ahorrar millones de colones en estudios y diseños”, señaló Chaves.
Este encuentro representó la cuarta reunión bilateral entre ambos jefes de Estado, consolidando una relación de trabajo cercana y de alto nivel. La actividad se erige como un resultado tangible del compromiso asumido por ambos gobiernos para enfrentar de manera conjunta las amenazas del crimen organizado.
La visita del presidente Bukele envía un mensaje claro de unidad regional frente a la criminalidad, reafirmando que la seguridad ciudadana es un pilar fundamental para la prosperidad, la inversión y el desarrollo sostenible de Centroamérica.