Por: Francisco (Chico) Campos
El revitalizado Centro Histórico de San Salvador no solo deslumbra a sus visitantes con su patrimonio arquitectónico y cultural, sino que ahora ofrece un espectacular atractivo sobre ruedas. Cada día es más frecuente observar a turistas y entusiastas del automovilismo paseando tranquilamente por las calles y avenidas del corazón de la capital al volante de impresionantes carros antiguos y descapotables restaurados.
La joya de La Dalia Uno de los grandes protagonistas que capturó la atención de los transeúntes a finales de junio fue un imponente Chevrolet Impala Convertible de 1958. Este vehículo automático, captado frente al icónico edificio de La Dalia, es uno de los modelos más legendarios y codiciados por coleccionistas a nivel mundial. Debido a su rareza como descapotable original en óptimas condiciones, expertos e inteligencia artificial estiman su valor internacional en un rango de $85,000 a $120,000 USD.
Pasión joven y diversidad sobre ruedas El fenómeno no se limita a vehículos de lujo extremo. El microcentro de la capital se ha transformado en un auténtico museo en movimiento impulsado, en gran medida, por jóvenes apasionados que dedican su tiempo, esfuerzo y recursos a restaurar y mantener vivos estos tesoros automotrices para ir a turistear.
Entre los clásicos que ahora adornan el paisaje urbano del Centro Histórico, es común admirar:
Hoy en día, quienes visitan el Centro Histórico disfrutan de una experiencia doble: la belleza de la arquitectura urbana y el desfile espontáneo de auténticas piezas de la historia automotriz.