Casi Salvadoreño (poema).
Por Juan José Dalton Pohl.
¿Existe algo más salvadoreño
que sentirse incómodo por ser salvadoreño?
¿De dónde nace tanto amor –o más bien, obsesión–
por una patria a la que el orgullo no es hermana?
¿De dónde nace el odio al salvadoreño ajeno?
Ese odio con un profundo significado
de intimidad colectiva.
No entiendo esta loca manía de jugar al apátrida,
seguro con la esperanza de que ella nos llame
y nos identifique,
nos saque del olvido,
del rencor y el abuso diario,
del amor tan romantizado
que solo sabemos entender
bajo los regímenes de la miseria.
Tal vez somos tan salvadoreños
porque cada uno crea su propio país,
a la libre determinación
de la fantasía secreta y prohibida,
al deseo que no deja de recorrer,
pero que nunca se alcanza.
Soy tan vos que no soy yo.
En las páginas amarillas encontrarme
y verás que existo,
verás lo salvadoreño que soy.