La artista salvadoreña presentó un repertorio inspirado en íconos del pop y rock ochentero, en una noche marcada por la nostalgia y la fuerza vocal femenina.
Zarko Pinkas-Ramírez |
La artista salvadoreña presentó un repertorio inspirado en íconos del pop y rock ochentero, en una noche marcada por la nostalgia y la fuerza vocal femenina.
La cantante salvadoreña Biti Valdés se presentó en Republik en la Zona Rosa con un espectáculo dedicado a los grandes éxitos de los años 80, reinterpretando clásicos que marcaron una época. Con un repertorio que transitó entre el pop y el rock, la artista propuso un recorrido musical cargado de memoria, energía y conexión con el público.
Durante la velada, Valdés rindió homenaje a voces icónicas como Stevie Nicks , uno de pilares fundamentales de Fleetwood Mac, así como a la fuerza interpretativa de Debbie Harry, líder de Blondie. También incluyó en su repertorio la emotividad característica de Marie Fredriksson, voz emblemática del dúo Roxette.
Más allá del tributo, la propuesta de Biti Valdés funcionó como un puente entre generaciones, retomando la esencia de estas artistas que definieron una estética y una forma de interpretar la música, donde la presencia femenina no solo destacaba por su voz, sino también por su carácter y estilo.
Reconocida por su incursión en géneros como la música regional y el pop, Valdés asumió este repertorio desde una lectura personal, aportando matices propios a canciones que siguen vigentes décadas después. La noche, marcada por la nostalgia y la reinterpretación, se convirtió en un espacio donde la música de los 80 volvió a tomar vida.