Redacción ContraPunto
El Régimen de Excepción, solicitado por el presidente Nayib Bukele, fue aprobado inicialmente mediante el Decreto Legislativo 333,y hoy con Pieza de Correspondencia N.º 1-A, y ratificado con 57 votos a favor durante la Sesión Plenaria N.º 85 de la Asamblea Legislativa el 25 de noviembre de 2025. Este mecanismo extraordinario se convirtió en el eje central de la estrategia de seguridad del Estado salvadoreño para enfrentar a las pandillas y la criminalidad organizada.
🔹 Reducción histórica de homicidios
Desde su instauración, los datos oficiales reflejan una disminución sin precedentes de la violencia en el país:
Si se toma como referencia que antes del régimen El Salvador registraba más de 1,100 homicidios anuales, la reducción acumulada supera los 900 homicidios menos por año, evidenciando un cambio estructural en los patrones de violencia.
🔹 Disminución de delitos y desarticulación de pandillas
El régimen ha generado también un descenso significativo en múltiples delitos relacionados a estructuras criminales:
A esto se suma la captura de más de 89,000 miembros y colaboradores de pandillas, debilitando de manera determinante la operatividad de estas organizaciones.
🔹 Recuperación de espacios públicos y normalidad social
Las comunidades, anteriormente sometidas al dominio criminal, han experimentado una transformación en su vida cotidiana:
El sentimiento de seguridad ha incrementado la actividad económica y la confianza ciudadana.
🔹 Fortalecimiento del control estatal frente al crimen organizado
El Régimen de Excepción ha dotado a las autoridades de herramientas jurídicas que han permitido una respuesta más contundente:
Este marco ha sido prorrogado en múltiples ocasiones por la Asamblea Legislativa como parte de la continuidad de la política de seguridad nacional.