Un amor inolvidable
Por Alonso Rosales, poeta
Enero guarda el eco de tu aliento,
las sábanas aún guardan tu perfume,
la luna fue testigo del consumo
de un fuego que venció todo argumento.
Medellin nos tuvo en su aposento,
dos almas confundidas en un numen,
la piel tembló, tembló sin que presuma,
la noche fue placer y sentimiento.
Tus besos eran patria, sol y río,
mi boca navegó tu geografía,
dejando en cada orilla mi rocío.
Tu cuerpo fue mi templo y mi poesía,
y aunque el tiempo me vista de vacío,
tu amor me arde en cada melodía.