Alianza Americas condena la aprobación de $70 mil millones adicionales para ampliar la detención y deportación en Estados Unidos

Por Alianza Americas
Chicago, IL – Alianza Americas condena la decisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos de aprobar 70 mil millones de dólares adicionales para ampliar la detención y la deportación de personas migrantes. Las familias merecen que sus impuestos se inviertan en salud, educación, vivienda y comunidades seguras, no en políticas que profundizan el miedo y la separación familiar.

Esta asignación de recursos refuerza una estrategia que prioriza el miedo y la persecución por encima de soluciones reales para un sistema migratorio que desmantele las leyes draconianas que criminalizan a las personas migrantes, que priorice una vía hacia la residencia permanente y que atienda las causas estructurales de la migración.

En lugar de fortalecer los servicios públicos esenciales y mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora, los legisladores han decidido, una vez más, destinar miles de millones de dólares a la implementación de políticas de control migratorio.

Esta decisión ignora las crecientes denuncias sobre muertes bajo custodia, condiciones inhumanas en centros de detención, la separación de familias y operativos migratorios que afectan a trabajadores, estudiantes y personas con profundas raíces en sus comunidades.

Asignar más recursos sin mecanismos efectivos de supervisión y rendición de cuentas solo aumentará el riesgo de nuevos abusos.Las personas migrantes forman parte del tejido que sostiene a Estados Unidos. Además de su aporte económico y fiscal, enriquecen la vida social, cultural y comunitaria del país.

Invertir los recursos públicos en el bienestar de las personas y de todas las comunidades genera sociedades más seguras, saludables y prósperas.

Alianza Americas hace un llamado a las personas legisladoras a rechazar la expansión de un sistema que propaga el miedo, desestabiliza a las familias y debilita la confianza en las instituciones públicas. Las comunidades fuertes no se construyen con más centros de detención, sino con inversiones en oportunidades, derechos y bienestar colectivo.