Alexandra Funes-Salazar: la salvadoreña que compone el pulso emocional del cine internacional

Por Alonso Rosales

En un panorama audiovisual donde la música suele percibirse como un complemento, Alexandra Funes-Salazar propone una visión distinta: para ella, el sonido no acompaña la imagen, la habita. Su enfoque redefine el papel del score cinematográfico al convertirlo en un interlocutor activo dentro de la narrativa. “La música es un personaje más”, afirma. “No impone: reacciona, dialoga, respira con la historia”.

Esa filosofía ha sido el eje de una trayectoria sólida y en expansión que ya supera los 20 proyectos audiovisuales, entre largometrajes, documentales, series y producciones digitales. Desde Nueva York, donde reside y desarrolla su carrera, la compositora, songwriter y multiinstrumentista salvadoreña ha construido un portafolio internacional marcado por la versatilidad estilística y una profunda sensibilidad narrativa.

Su trabajo ha encontrado espacio en algunos de los festivales más influyentes del circuito global, como South by Southwest (SXSW), Austin Film Festival, SeriesFest, Palm Springs International Film Festival, el Festival de San Sebastián y el Santa Barbara International Film Festival. A la par, sus composiciones han acompañado producciones distribuidas en plataformas como Prime Video, Apple TV, Canal+, DUST y Short of the Week, consolidando su presencia en la industria audiovisual contemporánea.

Uno de los hitos recientes en su carrera es la película We Can Save The World!!!, estrenada en septiembre de 2025 en Singapur. La cinta no solo tuvo un recorrido destacado en salas comerciales durante varios meses, sino que también permitió que el trabajo de Funes-Salazar alcanzara nuevas audiencias en el mercado asiático, reafirmando el alcance global de su propuesta artística.

Para la compositora, crear música para cine implica un ejercicio de inmersión total en la esencia de cada historia. “La música tiene un rol fundamental en cómo experimentamos lo que vemos. Un buen score no fuerza la emoción: emerge de manera orgánica y permite que la narrativa se revele con mayor profundidad e impacto”, explica. Su enfoque privilegia la intuición, el análisis dramático y una escucha atenta de las necesidades del relato.

Más allá de su labor creativa, Alexandra también aporta a la formación de nuevas generaciones desde la academia. Como parte del cuerpo docente de New York University (NYU), imparte cursos especializados en composición para cine y producción musical, compartiendo su experiencia con futuros compositores y creadores audiovisuales.

En el ámbito profesional, lidera Abstract Forms Studios, firma que fundó con el objetivo de desarrollar proyectos de producción musical para cine, televisión y nuevos medios. Desde esta plataforma, colabora con realizadores y equipos creativos de distintas partes del mundo, fortaleciendo redes de trabajo que trascienden fronteras culturales y geográficas.

La trayectoria de Alexandra Funes-Salazar no solo evidencia talento y disciplina, sino también una convicción clara: las historias latinoamericanas tienen un lugar legítimo en el escenario global, y la música puede ser el puente que conecte esas narrativas con audiencias diversas. Su obra confirma que el sonido, cuando se concibe desde la profundidad narrativa, tiene el poder de transformar la experiencia cinematográfica en algo verdaderamente inmersivo.