ContraPunto

Roque, una “bendición” a nuestro pueblo

Tojeira (sj) celebra la vida y labor de Roque Dalton, a 37 años de su asesinato

Por Gerardo Arbaiza

Foto: Luis Velásquez

SAN SALVADOR – “A lo largo del tiempo, la figura de Roque Dalton se ha ido expandiendo”, fue una afirmación del periodista Juan José Dalton respecto a su padre, considerado el poeta más brillante de la historia salvadoreña.

Luego de 37 años que la dirección del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), decidiera y procediera al asesinato de Roque Dalton, la afirmación realizada por su hijo está cargada de enorme validez y se demuestra a través de diversos homenajes efectuados a lo largo de este mes, para exaltar lo prolijo de su obra literaria y la determinación de su lucha por una sociedad más humana.

Una de las conmemoraciones más singulares fue una misa celebrada este jueves, en la que estuvieron presentes la familia, amigos cercanos y admiradores de la vida y obra del poeta.

No es la primera vez en que se opta por recordar la fecha de la muerte de Roque Dalton con una misa en la capilla de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), pero aun así, el acto transcurrió con la duda de muchas personas que se enteraron del evento: ¿Por qué celebrar una misa para un “ateo”?

El sacerdote Jesuita José María Tojeira, quien ofició el servicio religioso, no vio el aspecto si Roque Dalton “era ateo o no” para que se le recordara a través de una misa, sino en “ser o no ser una persona de buena voluntad, una característica con la que no dudo asociar al poeta”.

“Por ser (Roque Dalton) una persona de buena voluntad y de ideales profundos, ahí hay una sintonía con lo cristiano”, señalaba Tojeira en su homilía.

El sacerdote realizó una analogía de la vida de lucha realizada por Roque Dalton a lo largo de sus casi 40 años de vida, utilizando dos lecturas bíblicas: Una en el libro del Apocalipsis o también llamado “Revelación”, en la que se menciona la victoria definitiva de Jesús sobre el mal; y la otra en el evangelio según San Marcos, que narraba el suceso de la última cena.

Sobre este último aspecto, Tojeira trató el compañerismo y la entrega del “Hijo del Hombre” por sus discípulos, comparándola con la entrega de Dalton por su país, afirmando que “lo que nadie puede negar es su amor al pueblo salvadoreño” y que tenía la capacidad de amar y entregarse por su propio pueblo.

También resaltó la cualidad de Dalton de ser un “hombre de convicciones profundas, antes de un ideólogo”, en el sentido en que se le asocia al escritor con las luchas sociales y armadas de izquierda, algo que ocasiona diversos resquemores en sectores conservadores de la sociedad.

“El Señor no distingue entre teorías, pensamientos ideológicos o filosóficos”, sentenciaba Tojeira.

Al final del servicio, luego de haber impartido la eucaristía, Tojeira no tuvo empacho en decir que “Roque es una bendición para nuestro pueblo”.

De ese mismo beneficio fueron partícipes este mismo jueves, docentes y estudiantes de la Facultad Multidisciplinaria de Occidente de la Universidad de El Salvador (UES), gracias a un conversatorio organizado por el Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI).

El director del MUPI, el excombatiente Carlos Henríquez Consalvi “Santiago”, destacó en dicho conversatorio, el legado intelectual que Dalton transmite a las nuevas generaciones, un legado que el museo ha tratado de difundir desde hace algunos años, a través de exposiciones y a difusión de materiales que nos dan una introspectiva de otras facetas del poeta, como la experiencia con su familia, sus prisiones, exilios, entre otras.

Un reclamo legítimo por verdad

Los esfuerzos de los hijos de Roque Dalton para que la obra de su padre perdure, también han ido acompañados de reclamos para que se esclarezca su muerte, se dé el paradero de sus restos y que sus homicidas confesos respondan por sus hechos.

Esta semana se conoció que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha iniciado el proceso de admitir el estudio del caso Roque Dalton, luego de reiteradas negativas del sistema de justicia salvadoreño para ayudar en el clamor por verdad que han efectuado los hijos del poeta.

Los Dalton manifestaron esta semana en conferencia de prensa, su convicción de que en las instancias nacionales no se logrará nada, después que en enero de 2012, el Juez  9º de Paz de San Salvador quien sobreseyera definitivamente a Jorge Meléndez y Joaquín Villalobos, antiguos comandantes del ERP y a quienes la familia Dalton responsabiliza del crimen perpetrado en mayo de 1975, a partir de sus propias confesiones.

Para llevara el caso ante la CIDH, se argumentó que la muerte de Roque Dalton fue un crimen de lesa humanidad, ya que formó parte de una política sistemática de desapariciones, vejaciones y ejecuciones extrajudiciales que primaba durante la época de efervescencia social que precedió al conflicto armado salvadoreño (1980-1992).

El padre José María Tojeira consideró que todo el mundo tiene derecho a la verdad y catalogó de “obtusos” a quienes piensan que los reclamos de la familia de Roque Dalton son infructíferos e innecesarios.

“La justicia establece la verdad, sin justicia no hay verdad. Que la gente la pida a través de la justicia es un derecho fundamental, más en estos casos que son crímenes que impactan gravemente a la dignidad de las personas y que son necesarios aclarar”, señalaba Tojeira.

El ex rector de la UCA espera que la CIDH pueda recomendar al Estado salvadoreño que se estudie a profundidad el crimen de Roque Dalton y que todas las personas que participaron en el mismo, fueran llevadas ante la justicia para que se les demande explicar en lugar en que se encuentran los restos del poeta.

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