
Entrevista con el canciller sobre el regreso de Honduras a la OEA y el plan de seguridad centroamericano
Por Fernando de Dios/Magdalena Flores
SAN SALVADOR – El domingo se conoció que el actual presidente de Honduras, Porfirio Lobo, y el ex presidente Manuel Zelaya, derrocado en un golpe de Estado el 28 de junio de 2009, habían llegado a un acuerdo para el retorno de éste a su país y, en consecuencia, para el retorno de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA).
Esta decisión, amparada por el proceso de mediación abierto por los presidentes de Venezuela y Colombia, Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, fue celebrada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador, en un comunicado en el que señala que “las condiciones que establece el acuerdo allanan además el camino para el retorno de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA), paso por el que El Salvador ha abogado junto a otros países de la región”.
El pasado viernes, el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, se mostraba optimista sobre ese proceso, antes de que se conociera este resultado.
En esta entrevista, le expusimos dudas sobre la situación interna de Honduras en lo referente al respeto de los derechos fundamentales, que dice compartir, de forma muy diplomática, pero defiende que será más fácil exigir que el gobierno hondureño cumpla sus compromisos si está dentro de los organismos internacionales.
Otro asunto que explica Martínez es el referente al plan regional de seguridad que los gobiernos de Centroamérica han venido elaborando.
El canciller es enfático al señalar que este plan no es un apéndice de la Iniciativa Mérida que Estados Unidos y el gobierno de Felipe Calderón impulsan en México, sino que por el contrario ha habido un esfuerzo de un año precisamente por sacar la estrategia centroamericana de esa iniciativa que tiene graves cuestionamientos en el seno de la sociedad mexicana.
¿Finalmente se va a tratar el tema de Honduras en el Consejo Permanente de la OEA?
Esto está sujeto a los desarrollos que se están dando en este momento. Consideramos que hay que dar espacio a los resultados que pueda tener la mediación que están desarrollando el presidente Santos y el presidente Chávez. Sentimos que se ha avanzado mucho en algunos aspectos, hay otros que son desafíos, pero la mediación del presidente Chávez y el presidente Santos ha venido a oxigenar el proceso de debate para una eventual reincorporación de Honduras a la OEA.
¿Qué sabe usted del inicio de ese proceso de mediación? Porque fue una reunión planeada entre Santos y Chávez…
Y decidieron invitar al presidente Lobo.
Si, pero ¿de dónde nace la iniciativa, del propio gobierno de Honduras, del colombiano, del venezolano, de alguno más al norte…?
Pues eso lo tendrían que explicar los protagonistas que son el presidente Santos y Chávez. Nosotros la propuesta de mediación la conocemos y nos basta con eso.
Usted hablaba de avances, se ha conocido que ya hay una fecha para el retorno de Manuel Zelaya a Honduras…
Se ha conocido también que fueron retirados todos los juicios que pesaban contra él, se ha conocido un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, se ha conocido el trabajo de la Comisión de la Verdad, se ha conocido el tema de la Comisión Nacional de Reconciliación. De manera que sentimos que, si bien es cierto sigue habiendo algunos desafíos, hay un ambiente en la dirección de lograr ir restableciendo el orden democrático y constitucional en Honduras.
¿Cuáles son los informes que han dado tanto la CIDH como esas comisiones?
El informe de la CIDH es público, no voy a entrar a hacer comentarios sobre ese informe. El informe de la Comisión de la Verdad, tuve la oportunidad de encontrar aquí al ex vicepresidente guatemalteco Eduardo Stein, que es el presidente de la Comisión de la Verdad, y será un informe que aparentemente se entregará y se hará público posterior a la Asamblea General de la OEA.
El último informe de la CIDH, publicado en abril, señala que en Honduras se siguen violando los derechos humanos de líderes sociales y políticos, periodistas y defensores de los derechos humanos críticos con el régimen. También expone que en ese país se produce hostigamiento y persecución contra magistrados identificados como opositores al golpe de Estado, violaciones al derecho a la libertad de expresión, y deficiencias graves por parte del Estado hondureño en la investigación de los delitos y en la implementación de medidas cautelares decretadas por el organismo en 2010 para proteger la vida de personas amenazadas. Finalmente, la CIDH considera que las violaciones a los derechos fundamentales se han profundizado desde el golpe de Estado de junio de 2009.
Usted dice que hay avances, pero también hay un comunicado firmado por decenas de organizaciones de derechos humanos que dicen que no se tome a la ligera la decisión de reingresar a Honduras a la OEA, porque hay aún mucho por hacer. La pasada semana murió el duodécimo periodista desde que Lobo es presidente y sigue habiendo un grave problema con la represión de las protestas campesinas, así como el asunto de los y las maestras, que tampoco está resuelto ¿Cómo está haciendo el gobierno el seguimiento del avance en cuanto a derechos humanos en Honduras?
Nosotros como Estado somos muy respetuosos del principio de
autodeterminación de los pueblos y muy respetuosos de los asuntos internos de cada Estado. Nosotros no podemos entrar a investigar estos casos, lo que nosotros hacemos es dar un seguimiento y estamos dando un seguimiento muy pormenorizado de toda la coyuntura del hermano país de Honduras. Pero la decisión sobre este proceso de diálogo, este proceso mediación que llevan el presidente Chávez y el presidente Santos no nos corresponde a nosotros, ni siquiera al presidente Chávez ni al presidente Santos, sino a los protagonistas de la situación en Honduras y entiendo que ellos han estado hablando con diferentes partes.
Esos protagonistas que usted dice son el gobierno de Lobo y el ex presidente Zelaya, junto con el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP). Ese Frente propuso cuatro puntos de negociación de los que dos no se pueden solucionar antes de la Asamblea General. Pero hay quien dice que no se ven avances, sobre todo en lo que tiene que ver con el resto de exiliados. ¿Cómo ven ustedes ese asunto?
Bueno, cada quien tendrá su apreciación sobre lo que sucede en Honduras, y como un país y una región que queremos consolidar la democracia, somos respetuosos de las opiniones de los demás.
Pero el gobierno de El Salvador siempre apoya que Honduras vuelva a la OEA, eso lo tenemos claro.
Por supuesto. Eso sí te lo puedo decir meridianamente claro.
Bueno, menos mal…
Jajajaja…
El gobierno salvadoreño apoya ese regreso de una forma en la que parece que no hay condiciones previas.
Lo hemos dicho casi un centenar de veces por qué lo apoyamos. Porque creemos que la mejor forma de comprometer a Honduras en la recuperación del tejido democrático e institucional es precisamente teniendo a Honduras dentro de los organismos y no fuera. Si Honduras está fuera de los organismos no tiene ningún compromiso ante esos organismos, y ésa ha sido nuestra tesis de base, siempre. Y creemos que si hacemos una retrospectiva, como te decía al principio, ha habido avances en algunos puntos, en otros puntos hay desafíos, pero creemos que esos desafíos se pueden resolver más fácilmente comprometiendo a Honduras dentro de los organismos. Ahora yo, francamente, no he querido entrar y no voy a entrar a opinar pormenores de los puntos de negociación, de los detalles de la negociación, porque estamos en un desarrollo de los acontecimientos que cualquier valoración que yo haga al respecto podría afectar a ese proceso.
Tal y como ven ustedes ese proceso, ¿hay posibilidad cierta de que en la Asamblea General que se va a celebrar en San Salvador se produzca oficialmente el regreso de Honduras a la OEA?
Sí, nosotros somos optimistas de que se puede producir una reincorporación de Honduras en el corto plazo. Pero todo depende de los avances de la mediación y de los consensos que se logren en el seno de la OEA.
Y en los desafíos que usted menciona, si se viera que a lo mejor esperando un poco más se podría avanzar más en ellos, ¿se podría dar más tiempo y que no sea en esta reunión sino en otro momento?
Es que todo depende del proceso de mediación que se está llevando, porque si ese proceso dice que ya las condiciones están maduras, que todas las partes están satisfechas, no veo la razón de que tengamos que esperar. Pero también, de otra parte, es importante la búsqueda de los consensos.
¿Tiene que haber unanimidad en la Asamblea?
No, eso es lo deseable, pero los acuerdos igual se toman por mayoría. Pero nosotros consideramos que se deben hacer todos los esfuerzos necesarios por un acuerdo de consenso.
Pasemos al tema de seguridad en Centroamérica, que parece que hay bastantes avances. De hecho, el resultado se presentará a finales de junio.
El resultado ya está, nos lo presentaron el jueves 19 de mayo, en Guatemala, y los presidentes le dieron su respaldo. Es básicamente lo que se va a presentar en la cumbre internacional de apoyo a la seguridad en Centroamérica el 21 y 22 de junio en Guatemala. Este es un plan, con componentes regionales, que tiene un enfoque de prevención, persecución del delito, rehabilitación, reinserción y fortalecimiento institucional y que busca poner en función de garantizar la seguridad en Centroamérica todos los esfuerzos de cooperación en materia técnica, tecnológica y financiera. Entonces a la reunión vamos a llegar a plantear el plan, las actividades, los esfuerzos que está realizando cada país y las áreas donde necesitaríamos una cooperación complementaria.
¿Hasta qué punto va a influir en la política de seguridad de cada país, en este caso de El Salvador?
En nuestro caso somos muy afortunados y estamos satisfechos porque esa visión integral que nosotros hemos planteado en nuestra política de seguridad a nivel nacional es la misma visión que ha sido tomada a nivel regional. Entonces nosotros igual tenemos esos componentes en nuestra estrategia de seguridad nacional, de manera que no solo no afecta sino que complementa y fortalece nuestra estrategia nacional.
Se dice que es una estrategia que se quiere integrar en la Iniciativa Mérida y en el Plan Colombia, que son planes que no han dado muchos resultados.
Habría que sugerir que se analice nuestra posición y los resultados. Precisamente venimos de sacar el plan de Centroamérica, que era un apéndice del Mérida, para convertirlo en un plan regional. O sea, el enfoque de cooperación en seguridad de Estados Unidos hacia Centroamérica era dentro de Mérida. Nosotros hemos tenido un año insistiendo y logramos sacar de Mérida el plan de seguridad de Centroamérica. Es un plan propio que los mismos Estados Unidos nos dijeron, nosotros no queremos dar recetas, queremos que ustedes hagan su propio plan, y eso es lo que hemos hecho.
Y voy a repetirte las cinco áreas porque parece que no se logra asimilar que estamos hablando de un componente de persecución del delito dentro de cuatro componentes más; prevención, rehabilitación, reinserción y fortalecimiento institucional. Entonces ése es un enfoque integral. Que ha habido buenas y malas prácticas en otros países, bueno vamos a retomar de esas experiencias. Si hay buenas prácticas en el combate a la droga en un país y se nos quiere cooperar, bienvenido sea. Si hay buenas prácticas en prevención en otro país y se nos quiere cooperar, bienvenido sea. Nosotros no estamos calcando nuestro plan de ningún otro plan.
Dijo el secretario general del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) que se iba a hacer una reunión en Madrid…
Sí, la tuvimos, el 16 de este mes.
¿Hubo resultados?
Pues claro, lo que pasa que hay una tendencia que la pregunta que se hace es ¿cuánto? Y las cosas no solo están en esa dimensión, también hay un aporte de calidad que tiene que ver con cooperación técnica y cooperación tecnológica. Si Europa ha tenido éxito o no ha tenido éxito en el manejo del espacio común europeo, hay que ver las lecciones aprendidas de esa experiencia. Porque nosotros queremos tener un espacio común centroamericano donde haya libre circulación de personas y mercancías. Pero en esa libre circulación también van mercancías ilegales y van personas que no son honradas. Entonces todas esas experiencias queremos verlas, la experiencia de Canadá… bueno, los coreanos, de República Checa, los italianos, varios países van a participar en esta conferencia, y cada quien va a aportar lo que de acuerdo a sus posibilidades pueda aportar.
¿En las áreas de su interés o que ellos consideran que hay que potenciar?
Nosotros tenemos nuestro plan. Habrá algunos que puedan aportar en la parte de prevención, por ejemplo Europa la cooperación que tiene hacia El Salvador es más en la parte de prevención. Habrá otros que puedan aportar en la persecución o en las otras áreas.
En algunos medios se ha publicado de que este plan es más represivo, incluso se habló de porcentajes de dinero para cada una de las áreas.
Nosotros nunca hemos dado porcentajes, tampoco la Secretaría General del SICA, porque nuestro enfoque es integral. Tampoco es que si son cinco áreas le va a corresponder un quinto del presupuesto a cada área, o como decían algunos, que si son ocho países les va a corresponder un octavo de la cooperación que se consiga. Eso es lo novedoso de este enfoque, que rompe estos paradigmas tradicionales y dice, aquí no se trata de recoger dinero y repartirlo, se trata de hacer un esfuerzo de cooperación no solo financiera, sino técnica y tecnológica, que tenga una proyección y un impacto regional.
La persecución del delito, que es lo que podría llamarse la parte represiva, es uno de los cinco componentes del plan.
Y en todo el plan, ¿qué papel se le da a las fuerzas armadas?
Eso es de acuerdo a las posibilidades y a la ejecución en la práctica que cada país hace del plan regional. Por ejemplo, en las labores de patrullaje y vigilancia fronteriza, en algunos países participa solamente la fuerza pública, en otros países participan la fuerza pública y las fuerzas armadas, etc. Pero repito, eso es parte de uno de cinco componentes. En el componente prevención nosotros aspiramos a que haya una participación no solo del Estado, sino también de la sociedad civil, de los empresarios, de buscar mecanismos de empleo joven que les permitan a las jóvenes una opción de salida frente a la amenaza del crimen organizado.
En cuanto a la rehabilitación, no sé cómo están en otros países, pero dado el estado de los centros penales de El Salvador, hay más que trabajo por hacer ahí.
Sí, pero no solo es concebir la rehabilitación como una fábrica donde guardar a los jóvenes en conflicto con la ley. El enfoque es cómo rehabilitar a esas personas y reintegrarlas a la sociedad lo antes posible. Y para reintegrarlas necesitamos un compromiso del Estado, de los empresarios, para brindarles oportunidades de reinserción real a esas personas, de trabajo, etc. Hemos estudiado la experiencia de algunas empresas que están haciendo esa labor, muy silenciosamente, y que pretendemos nosotros expandirlas.
¿Cómo va el asunto de la comisión internacional contra el crimen organizado?
Pues eso, como ustedes saben, Naciones Unidas presentó un borrador técnico y ese borrador técnico está en análisis.
¿Pero no puede dar ningún avance?
No porque eso se tiene que ver no solo en el Ejecutivo, sino también con la Fiscalía, el sector judicial, etc. Se tiene que analizar esa propuesta técnica.
¿Todavía no se tiene previsto como irá a funcionar?
No, todavía no.
¿Se integraría de alguna forma esa comisión en el plan regional, en esa área de fortalecimiento institucional?
Estamos hablando de una iniciativa que se está analizando nacionalmente y todo lo demás es un plan regional. Por el momento son cosas separadas, pero que podrían ir hacia un mismo fin, que es el combate del crimen.
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