Estas visitando Archivo ContraPunto

Para ir a Diario Digital ContraPunto click AQUI

Facebook RSS Twitter

Noticias de El Salvador - ContraPunto

Mayo 17 / 2012

Ley migratoria en año de elecciones en EEUU

E-mail Imprimir PDF

Edgardo Quintanilla (*)

LOS ANGELES - El 2012 es un buen año para los catrachos en los Estados Unidos. El TPS fue extendido quizás por vez última y en un año de elecciones presidenciales reñidas donde cada voto cuenta, la comunidad hondureña puede votar juega un papel significante para elegir al nuevo presidente en estados como la Florida, Arizona, Utah, y Colorado.

El presidente Obama pretende ser visto como un líder de propuestas concretas para el inmigrante latino, aunque en realidad solamente lo son en apariencia. Una de esas ideas fue la reciente propuesta de presentar un cambio al reglamento migratorio que hace posible el procesamiento de un perdón de "graves penurias" ó "impacto extremo" para un ciudadano que busca legalizar a su cónyuge y evitarle esperar 10 años fuera del país.

Dicha propuesta aún no ha sido presentada para el comentario público de rigor para cambiar el reglamento migratorio. Por lo tanto, continúa el mismo procesamiento consular para visas de inmigrante para beneficiar a esposos ó esposas de ciudadanos que entraron sin documentos a los Estados Unidos y que no califican para legalizarse en este país bajo la ley 245 (i) ya que ningún pariente ó empleador les metió una visa de inmigrante antes ó para el 30 de abril de 2001, habiendo estado presentes para el 21 de diciembre del 2000.

La búsqueda del actual proceso consular empieza cuando una pareja se casa legalmente y uno de ellos, el ciudadano o residente permanente, decide meter una aplicación para una visa de inmigrante para el cónyuge que entró sin documentos y que no califica por la 245(i). Esta petición tiene que ser preparada y ser hecha con precisión y atención a todos los detalles únicos de una pareja ya que la situación de cada pareja es diferente. Por ejemplo, hay parejas que han estado casado antes, que han tenido hijos, y el beneficiario ha tenido un caso ó casos criminales.

El proceso consular es para beneficiario que solamente hicieron una entrada a los Estados Unidos y nunca han sido deportados. El proceso de aprobación de este primer paso requiere paciencia.

El segundo paso ocurre cuando USCIS, el servicio de inmigración, aprueba dicha petición. La aprobación le indica al peticionario que el siguiente paso será llevado por el National Visa Center (NVC). El NVC ha empezado a procesar los casos migratorios en forma digital, sin necesidad de papeles, a través de la internet.

Al cumplir con todos los requisitos pedidos por el NVC, el caso es enviado al consulado del país de origen del beneficiario. En el caso de los hondureños es en la sección de visas de inmigrante de la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa donde el beneficiario tendrá que eventualmente ir para una primera cita inicial. Al legar dicha cita, el beneficiario para una visa tiene que entender que su caso ha venido siendo investigado.

Al concluir la cita inicial, el beneficiario recibe la oportunidad (si es que califica) para presentar el famoso perdón de "graves penurias" ó "impacto extremo" para un ciudadano ( o residente permanente) que busca legalizar a su cónyuge y evitarle esperar 10 años para el retorno legal.

Hay que hacer dos observaciones claves. 1) Un hijo ciudadano no puede pedir un perdón para sus padres. 2) El perdón no es dado inmediatamente ni es conseguido al llenarse un papelito como muchos llenapapeles inescrupulosos lo pintan a sus clientes que buscan lo más barato, sobre todo cuando les dan garantías de resultados específicos.

El procesamiento del perdón requiere tiempo, paciencia, y un entendimiento de la ley relevante que interpreta el concepto legal de "graves penurias" ó "impacto extremo". La ley federal que interpreta dicho concepto no es necesariamente la misma.

Lo que pretende la administración Obama es que el beneficiario vaya a la entrevista consular pero ya con una decisión pre-aprobada para que no tenga que esperar los 6 a 9 meses que por lo general dicha espera requiere para que se tenga una decisión. Si el perdón no es aprobado, el beneficiario tiene el derecho de apelar o de buscar reabrir el caso.

Al reducir el tiempo de espera fuera de los Estados Unidos para un ciudadano, la propuesta de la administración Obama es ventajosa. Pero recuerden que todavía la idea ni siguiera ha sido presentada al proceso de comentario público.

El caso de cada futuro inmigrante es diferente y la decisión de un perdón se basa en evidencia especial y única para cada caso. Lo mejor hubiera sido que la administración Obama hubiera abogado por el retorno de la 245(i). Pero dicho retorno queda en las manos del Congreso (ahora dominado por los republicanos) donde ya no ha sido vuelta a ser considerada desde el 21 de diciembre del 2000. Se espera que el cambio del reglamento que busca la administración Obama sea presentada en la primavera del 2012.

(*) Abogado de ley migratoria y columnista de ContraPunto

Otros medios

Diario Cultural de El Salvador contrACultura

Portal de Audiovisuales ContraPuntoTV

Galería de Fotos ContraPuntoFoto

Archivo Digital Roque Dalton Roque Dalton